Brasil también sufre apagones: Dilma Rousseff negó una crisis energética

Se multiplican los cortes de luz en distintos estados del país. El miércoles, el aeropuerto de Río quedó a oscuras. La presidente instó a las empresas a invertir y dijo que será “implacable” con las firmas que no cumplan

Al igual que en nuestro país, en Brasil se repiten los apagones debido al crecimiento de la demanda por las altas temperaturas y la insuficiente infraestructura en materia energética.

Este miércoles se registró en Río una máxima de 43,2 grados, la temperatura más alta registrada desde 1915, con una sensación térmica de 47 grados, según el Instituto Nacional de Meteorología. Ese mismo día, un apagón dejó a oscuras el aeropuerto internacional de Río de Janeiro, el tercero con mayor tráfico aéreo de Brasil, a las 20:55 hora local.

El generador de emergencia del aeropuerto se conectó diez minutos después y, aunque las pistas de aterrizaje no fueron afectadas, según la administradora estatal Infraero, se tardó cerca de dos horas en recuperar la normalidad en el suministro de energía en las terminales de pasajeros.

El corte de luz causó atrasos en 19 vuelos y afectó a miles de viajeros que salían o llegaban a Río en la semana de Año Nuevo, una de las fechas que más turistas atraen a la ciudad.

La presidente Dilma Rousseff atribuyó este apagón a una “falla humana” por la falta de mantenimiento del sistema de aire acondicionado que, al parecer, no soportó el calor y causó una sobrecarga en el sistema.

La mandataria descartó ayer que su país sufra una crisis energética a pesar de los apagones ocurridos en los últimos meses en varios estados.

“Es ridículo decir que Brasil corre el riesgo de racionamiento de energía”, afirmó Rousseff en una rueda de prensa con periodistas en el palacio presidencial de Planalto.

No obstante, aseguró que la inversión en infraestructuras será una “obsesión” para su gobierno en 2013 y, en especial, en el sector eléctrico, para blindar el sistema contra nuevas fallas.

“Estamos haciendo lo posible y es mi compromiso, junto con los responsables del sector eléctrico, que se superen esas interrupciones de energía en la generación y en la transmisión”, sostuvo.

En un desayuno con periodistas que tuvo lugar ayer en Brasilia, la jefa de Estado aseguró que el Gobierno será “implacable” en su esfuerzo para poner fin a las interrupciones en el suministro de energía y obligar a las empresas a invertir en el sistema eléctrico, para que no se vea afectado por fenómenos climáticos, como por ejemplo, por la caída de rayos.

“Rayos hay todos los días, un rayo no puede desconectar el sistema… No es serio decir que el sistema cayó en razón de un rayo”, expresó.

Rousseff aseguró que, a partir de ahora, el Gobierno reforzará la fiscalización sobre el mantenimiento del sistema de electricidad por parte de las empresas, a las que acusó de no invertir el monto necesario en este campo.

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