droga

Por semana se realizan hasta nueve análisis de consumo de droga en jóvenes. Los estudios se hacen a pedidos de sus padres, para determinar si sus hijos consumen. En los últimos años solo se realizaban dos análisis por semana.

El médico bioquímico Rubén Lejtman, en diálogo con Radio Ancasti, manifestó su preocupación por el creciente consumo. “Semanalmente son entre siete u ocho, o hasta nueve los pedidos de análisis de consumo de droga en jóvenes”, comenzó.
“A estos análisis los cubren todas las obras sociales y forma parte de lo que llamamos NBU, Nomenclador Básico Universal. Lo está cubriendo OSEP y otras obras sociales previa prescripción médica. Significan una solución para los padres que necesitan hacer un control a sus hijos”, remarcó el profesional médico.

“En los últimos dos o tres años son mucho más habituales estos tipos de análisis, y no solamente porque ha aumentado tremendamente el consumo de estupefacientes y el uso y abuso de drogas en la provincia, sino también por la flexibilidad de las obras sociales para con estos estudios”, aclaró Lejtman.

En este sentido, el bioquímico destacó el tratamiento posterior que también brindan las obras sociales.

“Ahora las obras sociales han permitido hacer un seguimiento de los períodos de abstinencia de los pacientes, luego de realizar el análisis de consumo”, puntualizó Lejtman.

“Normalmente lo que más se solicita son los análisis para determinar el consumo de las drogas más comunes, que son la cocaína, la marihuana, y en menor cantidad otras drogas menos conocidas”, manifestó.

En esta línea, explicó el modo en el que se realiza el estudio.

“Uno realiza una determinación generalmente en el análisis de la orina, ya que cuando la droga ingresa al cuerpo, éste queda impregnado de ella. Pueden pasar de entre 10 horas a dos días, y uno puede identificar la presencia de la sustancia en la orina”, contó.

En este contexto, Lejtman remarcó la importancia de la fiscalización de los padres en los análisis.

“Hay una mayor cantidad de jóvenes involucrados en estos análisis, y una mayor solicitud por parte de los padres. En esto recalco la importancia de tomar precauciones en la recolección de la orina, para evitar que los jóvenes lo burlen”, inició.

“Es necesario que esté el adulto presente en la recolección, porque los chicos saben que si le agregan sal de mesa o agua, o hasta lavandina, la droga se diluye y al acercarla al laboratorio para su análisis, éste da negativo”, concluyó.

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