tasa de suicidios adolescentes en Catamarca

Según un informe realizado por UNICEF en base a estadísticas brindadas por el Ministerio de Salud de la Nación, Catamarca es la tercera provincia del país con mayor tasa de suicidio adolescente. La información revela también que la tendencia está en crecimiento desde 1990 y que en 2010, último año analizado estadísticamente, la provincia duplicó el promedio nacional.

Así, Catamarca ostenta una tasa de 12.8 por ciento de casos de suicidios de niños y adolescentes. Esta cifra solo es superada por Jujuy y Salta. En tanto, la tendencia comparada desde 1990 a la fecha va en crecimiento constante, duplicando, durante el año base, el promedio de 6,1 nacional.

La información se vuelve aún más significativa si se tiene en cuenta que el 20,6 por ciento de la población total de la provincia, según el Censo poblacional del año 2010 está conformado por adolescentes, mostrando, además, una estructura de población más joven que el promedio del país.

La directora provincial de Prevención y Promoción dependiente de la subsecretaría de Salud Mental y Adicciones, Eva Cutuli, fue consultada por EL ANCASTI sobre las alarmantes cifras publicadas el año pasado por el organismo internacional. Al respecto, la profesional señaló que según las estadísticas que manejan en su libro de lineamientos para los intentos de suicidio, la situación no sería tal, aunque estas corresponden al año 2009 y no se brindarían detalles comparados.

La funcionaria admitió no obstante que la tendencia es creciente y que se condice con un incremento marcado en el nivel mundial.

En cuanto a las particularidades que presenta la provincia, Cutuli no especificó pero sí señaló que dentro de los factores de riesgo en general se encuentran los comunitarios, individuales y sociales.

“En principio hay que saber que en la adolescencia se estructura la personalidad. El hecho de ser adolescente significa que se es una persona vulnerable”, advirtió Cutuli, y agregó que principalmente “hay que tener en cuenta que mundialmente estamos en una etapa de transición. Es un momento paradigmático, lo que ayer funcionaba ahora ya no”, dijo.

En cuanto a las intervenciones en sí, señaló que “hay muchas cuestiones que podemos hacer, pero principalmente trabajamos en derribar algunos mitos que impiden poder ayudar y prevenir suicidios. Principalmente, no tenemos que minimizar nada y hay que saber que el suicidio no es un acto de un día para otro: es un proceso que de alguna manera se va gestando. Hay diferentes etapas, donde se puede intervenir para prevenir”, explicó.

Presupuesto
Las estadísticas, principalmente, son utilizadas para conocer las necesidades de cada territorio y así delinear políticas públicas.

Según pudo conocer este diario, dentro de los mandatos nacionales para la prevención del suicidio en donde Catamarca es una de las principales incluidas, se recomienda, para poder detectar posibles intentos de suicidio, poner en funcionamiento una línea de atención al suicida. No obstante, esta herramienta y pese a varios intentos del gobierno anterior, tampoco se ha vuelto prioridad para éste.

En cuanto a la recolección de información en centros sanitarios, y como sucede con otras estadísticas vitales, tampoco estarían aceitados los sistemas ni capacitado el recurso humano.

SIN LÍNEA 135
Pese a que fue solicitada varias veces por las áreas competentes, la línea de ayuda al suicida nunca fue presupuestada. La mayoría de las provincias, con menores índices de alertas, tienen esta herramienta en uso.

MITOS Y PREVENCIÓN
Si bien el común de la gente cree que el que advierte que va a suicidarse no lo hace, la realidad es que la mayoría advierte sobre sus intenciones.

También se cree que los suicidas tienen toda la intención de morir, pero lo cierto es que la mayoría es ambivalente.

Creer que la mejoría después de una crisis significa que el riesgo al suicidio se superó, también es falso, ya que muchos suicidios ocurren en el período de mejoría.

Pensar en que no todos los suicidios pueden prevenirse, si bien es verdadero, lo es también saber que la mayoría son prevenibles.

Creer que una persona que intentó suicidarse siempre lo intentará, tampoco es verdadero. Los pensamientos suicidas pueden regresar, pero no son permanentes y algunas personas pueden no hacerlo jamás.

Una persona que llama la atención intentando suicidarse no debe ser minimizada, ya que puede ser un potencial suicida también y hay que escucharlo.

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