bostezo

1. Tienes problemas para decir ‘no’. Intentar complacer a todo el mundo a expensas de tu energía y felicidad es una mal negocio. De vez en cuando hay que enfadarse y decir que no.

2. Trabajas en un ambiente desordenado. Un escritorio desorganizado no ayuda a ordenar la mente. Vivir en un desorden permanente te hará menos productiva y acabarás el día agotada.

3. No desconectas en los días libres. Revisar cuestiones relacionadas con el trabajo cuando estás de libranza o incluso de vacaciones es más tóxico de lo que crees. Aunque lo hagas al borde la piscina, estarás todo el día enganchada y tu mente seguirá tan cansada como cuando estás en el trabajo.

4. Tienes el hábito de beber una o dos copas de vino antes de dormir. Inicialmente el alcohol deprime el sistema nervioso y tiene un efecto sedante, pero a largo plazo sabotea el sueño y crea abruptas subidas de la adrenalina que hacen que te despiertes en medio de la noche.

5. Revisas el e-mail en la cama, antes de dormir. Es un mal hábito llevarse el ordenador o el teléfono a la cama, pero más del 70 por ciento de los españoles lo conserva y alimenta cada noche. Además de las preocupaciones que sumas a tu mente, la luz de la pantalla suele alterar los ritmos circadianos y Mandan señales contradictorias al cerebro que responde con un estado de alerta que no te dejará descansar bien durante la noche.

6. Abusas de la cafeína a lo largo del día. El café de por la mañana no va a alterar la calidad de tu sueño, pero si pasas el día bebiendo café u otras bebidas que contienen cafeína o teína llegarás a la cama sobre estimulada y dormir se te hará más difícil.

7. Te despiertas tarde los fines de semana. Esta alteración de la rutina de sueño explica que sea tan difícil dormir la noche del domingo, lo cual provoca que el lunes se empiece la semana cansado y de mal humor.

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