Poncho 2014: Cálido tributo a Atuto Mercau Soria y una exquisita actuación de Jairo en la tercera noche

Jairo en el Poncho

Destacadas puestas en escena de artistas locales, entre ellos Rafael Toledo con un merecido homenaje a Atuto Mercau Soria, y una impecable actuación del cantautor cordobés Jairo fueron los momentos más sobresalientes de la tercera noche del Festival Nacional e Internacional del Poncho 2014.

En esta oportunidad, en la noche del sábado y con un buen marco de público, fueron las producciones de artistas locales las que se destacaron en la programación artística, demostrando de esta manera que la provincia cuenta con recursos y material para subir a escena cuadros que permiten jerarquizar la fiesta mayor de los catamarqueños.

Dentro de este contexto, Rafael Toledo cristalizó una excelente producción en la que apuntó a rescatar la esencia y el trabajo realizado por uno de los iconos del folclore catamarqueño como fue Atuto Mercau Soria, que supo dejar una huella para cientos de músicos catamarqueños que encontraron en sus letras y composiciones el sentido de la música de raíz folclórica local, y que la supo proyectar a nivel país.

En esta oportunidad, Toledo estructuró su actuación con tradicionales del Mercau Soria, como Vamos a Chayar, Zamba de la Añoranza, un gatito denominado El Ambateño, Zambita que Se Va, Canta la Vida Mía, y M´hi vuelto a Marchar. “Quise fortalecer la identidad catamarqueña a través del rescate de la obra paisajista y costumbrista de uno de los pilares del folclore argentino y que fue catamarqueño, y al que no se le acude en busca de su repertorio para cantar”, explicó Toledo.

El músico catamarqueño estuvo acompañado por Rubén Cedrón en bandoneón, Enrique Loyola en piano, Carlos Arréguez en guitarra, Martín Cisnero en percusión, Hernán Cisnero en flauta traversa y coro. De acuerdo a lo explicado por Toledo, este trabajo no se hubiese podido cristalizar sin el invalorable aporte de Coyita Mercau de Juárez, quien es hija del ilustre músico, y Guillermo Ortega Jiménez, sobrino directo de Polo Giménez, quienes cedieron partituras originales que se utilizaron en la producción del tributo. Sin lugar a dudas, una obra que demando esmero y un arduo trabajo a favor de rescatar aquellos valores que se dejan de lado casi sin notarse en el folclore catamarqueño.

Por otro lado, Jairo deslumbró una vez más en el escenario del Poncho, donde apeló a un repertorio basado en canciones que, de acuerdo a lo explicado por el músico nacido en la ciudad de Cruz del Eje, no son cantadas de manera periódica.

Interpretó temas de Atahualpa Yupanqui, a Mercedes Sosa, Leonardo Favio y Violeta Parra, para luego dar lugar a clásicas composiciones personales, como Carpintería José, Los Enamorados, Ferroviario, que fueron ovacionadas por el masivo público que se dio cita en la noche del sábado. Incluso, promediando su show invitó a su hijo Yaco, para interpretar en francés el ícono latinoamericano Gracias a la Vida, de la tucumana Mercedes Sosa. Pero sin dudas, el plato fuerte estuvo en el final del show, cuando Jairo, haciendo gala de su formación musical, cantó a capela Ave María, ante un silencio casi sepulcral en el salón mayor del Predio Ferial, que permitió a los presentes poder admirar la calidad vocal del artista nacional. Nueva ovación y fiesta completa.

Otro momento fuerte de la noche fue la actuación del salteño Facundo Toro, que presentó temas muy característicos de su carrera como Escríbeme una Carta, Déjame que Vaya, El Borrachito, Por Seguirte la Corriente, y otras composiciones que formaron parte de la última producción discográfica denominada 20 años, en el cual se realizó un repaso musical de su carrera artística, y entre los cuales sobresalen temas como Se va el Amor, Mensaje de Chacarera, El Mensaje y Culpable de este amor, entre otros. Fue el cierre especial para la tercera luna del Poncho 2014.

Propuesta local
En estas noches de Poncho también se pudo observar una compacta conducción por parte de los diferentes locutores encargados de conducir el show en cada una de la noche, sobresaliendo la experiencia y profesionalismo de Jorge Álvarez y Claudio Veracruz, al que además se sumaron las voces de Juan Nolan y Gloria Gutiérrez.

En la noche del sábado, un conjunto catamarqueño que dejó una buen a impresión en base a un prolijo trabajo sobre escena fue Americanta, la formación integrada por Lucio López, Luis Medina y Marcelo Acuña, quien retornó nuevamente después de muchos años tras el reciente alejamiento de Juan José Genesir. Una prolija puesta en escena y clásicos temas, como Pedazo de Mi Sangre, Háceme Sufrir, Catamarca me Conoce, y Zamba de los Mineros fueron muy aplaudidas por el público presente al igual que Qué Cosa Varela, una composición realizada por Medina en homenaje a coronel Felipe Varela, y un cierre con una selección de zambas tradicionales que demuestran claramente que el objetivo del grupo pasa por trascender de manera definitiva las fronteras locales hacia un contexto nacional.

Un muy buen debut en el escenario mayor tuvieron los jujeños de La Cantada, quienes presentaron en el Poncho el reconocido baile de la Llama, que con la actuación del mencionado personaje, motorizó fuertes aplausos y levantó el calor del público presente. El dúo conformado por Néstor y Oscar González cumplió su objetivo y agradó al público local con temas como Jujeño Soy, Arriba Arriba, y Otro Pensar.

Además, subieron a escenario el conjunto rodeíno La Baguala, Norma Hallmayan, el grupo andalgalense Chelemin, la tanguera Nena Herrera, Embrujo y Miguel Melián, que dejó una sólida actuación. El coplero Chato Bazán, Las Guitarras del Oeste, Mingo Aguirre también cumplieron. La joven Noelia Tula demostró su crecimiento artístico con una sobria puesta en escena interpretando zambas, gatos y vidalas.

Por su parte, el ballet Huellas Norteñas, encabezado por el profesor Héctor Berrondo, puso en escena un cuadro denominado las Fronterizas, que apuntó a reflejar los sucedido en las batallas de unitarios y federales, segmento de la historia argentina. También puso color el Ballet de Recreo, con la conducción de la profesora Mirtha Romero y la delegación de Pomán.

Historia del Poncho
Un aspecto positivo y para destacar fue la decisión de la organización de rescatar a través de diferentes líneas de trabajo la historia misma de la Fiesta Mayor del Poncho. Fue así que en cada una de las noches se dispuso subir a escena a un coplero para que el público pueda apreciar la esencia de la música del interior profundo. Además, se hace desfilar a artesanos que formaron parte del Festival durante muchos años para que muestren sus trabajos, principalmente ponchos que reflejan la excelente calidad de las manos catamarqueñas. El viernes participó la tejedora fiambalense Petrona Coria, y el sábado fue el turno de Aída Soria y Francisco Álvarez, un matrimonio de artesanos de Belén, que dijeron presente en la fiesta durante 28 años consecutivos.

Además, se busca brindar un homenaje al histórico Ballet Flor de Tusca, sobre el cual se dispuso que una pareja que conformaba aquella formación suba a escenario a danzar. El viernes lo hizo Manolo Rodríguez y Jovita Fernández, mientras que el sábado danzó Pepe Díaz y Ana María Ortíz la zamba 7 de Abril, versión interpretada por el músico tucumano Raúl “Mono” Villafañe. Un claro acierto por parte de la organización, dado que se pudo percibir una cálida aceptación de la propuesta por parte del público presente.

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