Senador Bernardo Quintar

Un informe de El Ancasti que dio cuenta de la preocupante cantidad de suicidios en el departamento Tinogasta pretendió ser utilizado como argumento opositor en un debate desarrollado en la Cámara de Senadores la semana pasada. Fue una lamentable banalización de un asunto trágico que merece abordajes serios y sustentados, no sólo por su complejidad sino por el inmenso dolor de las familias y allegados de personas que deciden quitarse la vida, para quienes las improvisaciones y aprovechamientos son nuevos golpes y una falta de respeto. El senador radical tinogasteño Bernardo Quintar no lo entendió así y quiso aplicar un golpe al Gobierno. Informó que el 15 de noviembre del año pasado había solicitado por nota al área de Salud Mental profesionales idóneos para hacer frente a la problemática de los suicidios en su jurisdicción. Aseguró que Salud Mental le respondió en forma muy escueta que “en Tinogasta había profesionales idóneos” abocados al tema, cuando en realidad, dijo, sólo hay una persona para todo el departamento. Hasta ahí podría haber sido un planteo razonable, un llamado de atención, pero luego metió un golpe bajo y se preguntó por qué el Gobierno no corregía el rumbo si entiende que durante 20 años “las cosas se hicieron mal”.

Le respondió el capitalino y oficialista Ramón Figueroa Castellanos. “Hay que pensar y conocer, y si no conocemos hay que estudiar. No se puede hablar con tanta liviandad, es algo grave, que impacta”, lo reconvino antes de echar más leña al fuego con la acotación de que “los libros no muerden”. Figueroa Castellanos recordó que, hace cinco años, el médico infectólogo Daniel Stamboulián hizo un estudio donde estableció que en Catamarca había tres causas de mortalidad que superaban la media nacional: “La primera era la tasa de suicidios, la segunda los accidentes viales y la tercera las infecciones parasitarias”. El Gobierno actual asumió en diciembre de 2011, hace menos tres años. Dado que el estudio aludido por Figueroa Castellanos es de hace cinco, a Quintar le salió el tiro por la culata como le ocurre con frecuencia al FCS cuando, en su rol de oposición, supone que puede objetar sin costos problemas estructurales y añejos de la Provincia como si no hubiera tenido nunca nada que ver con ellos. No significa, por cierto, que no pueda hacer críticas, y está muy bien que las haga, pero, por desgracia para la UCR, estuvo 20 años en el poder, varios de ellos con recursos económicos suficientes como para al menos intentar revertir indicadores que ahora lo escandalizan.

De todas maneras, este tema de los suicidios no puede de ningún modo convertirse en objeto de improvisaciones en base a las sensaciones de cualquiera. Ante la respuesta de Figueroa Castellanos que comprometía a las gestiones de la UCR, Quintar no tuvo mejor idea que redoblar la apuesta y las barbaridades: “¡Qué pasa con el Ejecutivo que no hace nada para que los catamarqueños no nos andemos matándonos por ahí. Ya que él (Figueroa Castellanos) es tan estudioso, debe saber que se acentuó la desazón, el desinterés de la gente”, se exaltó, dolido porque le reclamaban que no leyera por lo menos el Patoruzito. Sin embargo, no dijo de qué fuente surgían estos datos sobre el incremento de la “desazón”, y mucho menos qué estudio había establecido una relación de causa y efecto entre los supuestos indicadores y los suicidios. Debe ser que con que le parezca a él es suficiente. Remachó con una acusación antológica: “La tercera causa de muerte es la inoperancia del Gobierno. En Fiambalá se están matando los jóvenes por las barricadas que dejó una empresa por una obra inconclusa”, dijo en referencia a un accidente vial reciente. Todo muy pobre. Si la intención es presionar sobre el Gobierno para que destine mayores recursos a la problemática del suicidio -y de esos suicidios en cuentagotas que son el alcoholismo y otras adicciones-, mejor sería que Quintar y todos los interesados, si los hay, ajustaran sus argumentaciones y se abstuvieran de utilizar las tragedias para empinar sus chicanas.

 

Fuente: ElAncasti

 WHATSAPP FMA102