“La orden es el silencio” en Venezuela

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“Los síntomas de la censura y autocensura en periodistas y trabajadores de medios privados, estatales, comunitarios, e independientes comienzan a sentirse con mayor regularidad en Venezuela”. De esta manera se inicia el “Estudio 2014: Censura y autocensura en medios y periodistas de Venezuela”, que bajo el título: “La orden es el Silencio”, se dio a conocer este 6 de octubre, vía internet, por parte de Marielena Balbi, directora del Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS) Venezuela.

El Estudio 2014 precisa que aunque “son diversos matices los que se delinean, ubican en un primer eslabón a la censura como fenómeno social que se expresa mediante órdenes y presiones directas e indirectas. Esta irregularidad, evidentemente, afecta la independencia, la pluralidad, la diversidad y la calidad informativa.

Es así como se corroboran las decisiones de algunos medios  de excluir de sus nóminas a periodistas, locutores, articulistas y otros trabajadores, tras considerar que son hostiles a los intereses del gobierno y a otros centros de poder. Marielena Balbi expresó durante la exposición que “el reconocimiento de la autocensura como un síntoma bastante grave de cuál es la situación de los periodistas”.

El trabajo contiene una investigación realizada entre agosto y septiembre de 2014. Indica que fueron consultados 225 periodistas de medios privados (89%), comunitarios (5%), estatales (3%) e independientes (3%), todos ubicados en el Distrito Capital y los estados Miranda, Carabobo, Zulia, Aragua, Táchira, Lara, Mérida, Anzoátegui, Falcón, Portuguesa, Barinas, Bolívar, Monagas.

Los resultados arrojaron que del total de trabajadores de medios encuestados, 29% reconoció que se autocensuró puesto que el medio no difundiría la información; 28% dijo que lo hizo para evitar amenazas contra su seguridad e integridad personal; 26% para evitar sanciones ante nuevas leyes sobre medios; y 23% por precaución ante amenazas y advertencias de sanciones por parte de funcionarios públicos.

De igual forma, el estudio determinó que la censura proviene en 34% de los casos, del poder Ejecutivo. Es de acotar que el IPYS presenta estas estadísticas bajo un contexto de dificultades de circulación para los medios impresos, por la falta de divisas para comprar papel, así como las ventas de televisoras y periódicos en el último año.

Entre los ejemplos que reporta la ONG están los cambios de mano de la cadena de televisión más crítica al gobierno chavista: Globovisión; del grupo editorial propietario del diario de mayor circulación del país: Grupo Últimas Noticias; y del centenario diario El Universal, que siempre se caracterizó por ser tradicionalmente conservador.

Algunos periodistas, comunicadores y emprendedores han creado sitios de noticias en Internet para seguir activos en la actividad escogida como profesión y asumida como la vocación. Sin embargo, el estudio del IPYS revela que de sus consultados el 10% denuncia que ha sido víctima de intervenciones ilegales de sus cuentas de correo electrónico y de las redes sociales. Por otra parte, se ha afectado la posibilidad de buscar, recibir y difundir información -sin ningún tipo de restricciones- a través de Internet. 29% refiriere que se le ha restringido el acceso a contenidos en plataformas digitales, y 26% asegura que ha tenido limitaciones para el acceso a internet.

IPYS acota que desde noviembre de 2013, “por orden del gobierno nacional, fueron bloqueados 523 portales digitales por difundir información de interés público, y que el gobierno, de manera discrecional calificó como hecho ilícito, irrespetando los estándares nacionales e internacionales de libertad informativa”.

Caso del caricaturista Weil

Aunque no está reseñado en el Estudio 2014 del IPYS, la experiencia del caricaturista Roberto Weil viene a corroborar el trabajo presentado. Weil fue despedido el 6 de octubre de sus labores en la Revista Dominical, producto del Grupo Últimas Noticias que circula cada domingo en todo el país, según lo denunciado por el Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela y la organización no gubernamental Espacio Público.

El CNP ha explicado que para la edición que circuló el 5 de octubre “Weil había diseñado, con dos semanas de antelación, una caricatura de un velorio. Pero en vista de que el 01 de octubre se conoció el asesinato del diputado de la Asamblea Nacional Robert Serra, la dirección de la revista decidió eliminarla de la edición que ya estaba impresa con dos semanas de anticipación”. La caricatura satirizaba los velorios.

A pesar de que los trabajos del ilustrador en la Revista Dominical no tienen relación con temas políticos, de igual forma manifestó, a través de su cuenta en Twitter – @weil_caricatura -, que estaba de acuerdo con eliminar la caricatura. En ese sentido, Nilda Silva, directora de la revista, dio a conocer la decisión en un comunicado.

La caricatura fue sacada de algunas ediciones pero el gobernador del estado Aragua, Tareck El Aissami, catalogó a Roberto Weil de “miserable”. De igual manera, el periodista Ernesto Villegas, vicepresidente de agitación, propaganda y comunicación del Partido Socialista Unido de Venezuela, propuso levantar una investigación.

Cabe indicar que el IPYS Venezuela es una organización no gubernamental que trabaja en la promoción, defensa y formación en libertad de expresión, periodismo de investigación y derecho a la información. Se fundó el 6 de mayo 2002, para promover y respaldar un mejor periodismo, independiente, profesional y documentado; y cuenta con el apoyo del Instituto Prensa y Sociedad de Perú.

El Estudio 2014, lo deja a disposición del público porque “aporta elementos sólidos, confiables y debidamente analizados sobre la censura y autocensura en periodistas y medios de Venezuela, una radiografía permite ver los diversos rangos de la libertad de información y expresión en el sector periodístico”.

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