River - Libertad

River Plate cumplió con la obligación que le demandaba el calendario, venció por 2 a 0 a Libertad, de Paraguay, y se clasificó para los cuartos de final de la Copa Sudamericana, instancia en la que enfrentará a Estudiantes, en un cruce de argentinos que comenzará en La Plata y terminará en el mismo escenario, el estadio Monumental.

La definición anticipada de esta serie con el 3-1 logrado en Paraguay, pese a la parafernalia de apagones de la iluminación del estadio en Asunción que la rodeó, convirtió el partido de esta noche en un trámite que obligatoriamente debía cumplir River, para el que Libertad, cabe decirlo, lo ayudó bastante.

Es que promediando el primer tiempo, sobre llovido mojado, Antonio Bareiro, de apellido entrañable para los riverplatenses memoriosos que recuerdan a aquel delantero paraguayo campeón del Metropolitano de 1975 después de 18 años, se hizo expulsar por aplicarle un violento codazo sin pelota a Ariel Rojas que le cortó el arco superciliar izquierdo.

Con diez hombres y dos goles abajo en la llave, y encima jugando de visitantes, para los dirigidos por el ex River Pedro Sarabia la empresa por revertir la historia se hizo definitivamente cuesta arriba.

Y ni que hablar cuando a los 42 minutos Gabriel Mercado anotó tomando un rebote de Adalberto Román, otro jugador recordado por la gente de River, pero en este caso por aquella mano ante Belgrano en Córdoba que encaminó al “millonario” a la B Nacional.

Por eso el primer tiempo fue todo lo que interesó del juego, ya que la segunda mitad estuvo solamente para cumplir con el reglamento y que los hinchas se dedicaran más a comentar algunos enfrentamientos ocurridos fuera del estadio entre la barra disidente “Los del Oeste” y la policía y observar a algunos pibes a los que Marcelo Gallardo, con nuevo corte de pelo, les dio algo de rodaje.

 Pero el desarrollo fue anodino hasta para los propios hinchas “millonarios” que en gran número (unos 30.000) se dieron cita en el Monumental, empalagados por estos 27 partidos que su equipo lleva sin perder (20 por el torneo local, tres por la Copa Argentina y cuatro por la Sudamericana).

Por eso los hinchas se dedicaron a cantar y a mirar e imaginar el futuro, que a la par que pasan las fechas preanuncia un porvenir con algún título en el camino antes de fin de año.

Y para el regodeo River terminó jugando con siete jugadores surgidos de sus inferiores (Pezzella, Boyé, Funes Mori, Driussi, Simeone, Martínez y Solari) y, sin sobrar el juego, terminó pensando en lo que vendrá y disfrutando con un segundo gol de Giovanni Simeone para ponerle la frutilla al postre.

Un remate de Lucas Boyé en el palo fue lo que sacudió la modorra emocional de los 45 minutos finales, mientras los presentes hacían pronósticos sobre lo que vendrá, vale decir los cuartos de final frente a Estudiantes, instancia en la que River empezará jugando de visitante en el estadio Ciudad de La Plata.

Y de hecho, el conjunto de Núñez definirá siempre sus series como local, a excepción de que Deportivo Capiatá, que mañana juega con Boca, sea su rival en una hipotética final.

Si esto pasa y los paraguayos efectivamente eliminan a Boca (ganaron 1 a 0 en la ida en la Bombonera), entonces el próximo rival de River, el conjunto platense, se habrá clasificado para la edición 2015 de la Copa Libertadores como el equipo argentino mejor ubicado en esta Sudamericana.

Es que el “millonario” ya tiene ese privilegio, porque por ser el actual campeón del fútbol argentino se encuentra clasificado para la próxima Libertadores. Por eso hoy la vida le ríe y canta a los riverplatenses… aunque todavía no ganaron nada.

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