Torneo de Transición 2014: Belgrano goleó a Independiente y lo dejó sin la torta de fin de año

Belgrano - Independiente

A Independiente le faltó resto pero nada podrá reprochársele en la campaña del regreso a primera. Demasiado hizo en su reinserción en el fútbol grande: con dirigentes, DT y varios jugadores nuevos, se ilusionó hasta las últimas fechas con un título que se le escurrió en el final. Eso sí, frente a Belgrano que a veces recuerda cómo era aquel equipo robusto y voraz, y que en otras parece en medio de un proceso desgastado, no quería terminar así: tan débil, desteñido e inseguro. La mejor descripción será que el 4-0 a favor de los cordobeses terminó siendo un resultado corto. De piernas cansadas y memoria extraviada, el conjunto de Avellaneda se vio superado por todos lados.

Belgrano terminó con la música a todo volumen e Independiente no pudo superar la campaña del Clausura 2010, con 34 puntos. Los 33 que consiguió no son nada despreciables, sólo que la imagen del final confirmó por qué la ilusión tuvo un recorrido no tan largo.

Independiente conspiró contra sí mismo en una salida de Vidal. El mediocampista, que reemplazó a Jesús Méndez, lesionado, se confió demasiado y perdió la pelota con Márquez que tomó mal parada a la defensa y corrió directo al arco. El remate encontró bien ubicado al Ruso Rodríguez pero el arquero dio un rebote cortó y a la izquierda que Furch empujó a la red.

Como ante Lanús (4-1) o como contra Boca (1-3), lo peor de los Rojos se vio en los primeros momentos, en los que Belgrano bien pudo haber definido el partido. Los volantes cordobeses superaron rápido las líneas y encontraron huecos en el fondo. De Zelarayán nacieron las mejores situaciones: sostuvo el ritmo, jugó e hizo jugar. Independiente trató de serenarse con el control de la pelota, pero sufrió demasiado en las réplicas. De no haber sido por Rodríguez, que se esforzó ante Rigoni y Furch la diferencia habría sido mayor ya en esos momentos. Sólo pudo destacarse algún cambio de frente de Montenegro o un centro que otro de Mancuello para Penco.

Se volvía previsible otro gol de Belgrano. Lo que jamás podía esperarse era el zapatazo de Furch. El grandote dominó la pelota, dio varias zancadas y, desde unos 30 metros, sacó un remate inatajable para Rodríguez. Impactante. Apenas si Vidal inquietó a los piratas con un tiro desde fuera del área. Siempre dio la impresión de que los locales estaban cerca de otra conquista por la tibieza de los defensores de Independiente, que anduvieron en cada jugada al filo del error.

Pisano y Pizzini parecieron despertarse, pero la esperanza fue demasiado fugaz. Se cortó con un par de toques de Belgrano, un taco de Parodi y una sutil definición de Márquez. Los Rojos, definitivamente, bajaron la vista. El intento de Pizzini que pegó en el travesaño fue una reacción por inercia. La última pieza del baile quedó en la mala salida de Rodríguez y la cabeza de Furch, que tuvo la noche inolvidable. La impotencia de Independiente se evidenció además en la expulsión de Aguilera.

El futuro llegó. Para Belgrano, que en los próximos días tendrá que definir la continuidad del Ruso Zielinski tras cuatro años como DT. Y también para Independiente, que tuvo un final demasiado desteñido para un recorrido bastante positivo.

65 son los puntos que consiguió el entrenador Jorge Almirón en 2014: 32 fueron con Godoy Cruz y 33 con Independiente.

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