Papa Francisco entre los peregrinos en la Audiencia General celebrada en el Aula Pablo VI

Después de la pausa estiva, el Papa Francisco presidió la audiencia general de los miércoles ante miles de peregrinos reunidos en el Aula Pablo VI del Vaticano.

Durante su catequesis retomó las reflexiones sobre la familia y abordó “la situación de los que tras la ruptura de su vínculo  matrimonial han establecido una nueva convivencia, y a la atención pastoral que merecen”.

El Obispo de Roma recordó que “la Iglesia sabe bien que tal situación contradice el sacramento cristiano, pero con corazón de madre busca el bien y la salvación de todos”.

Por este motivo la Iglesia “animada por el Espíritu Santo y por amor a la verdad, siente el deber de «discernir bien las situaciones», diferenciando entre quienes han sufrido la separación y quienes la han provocado”.

“Si se mira la nueva unión desde los hijos pequeños vemos la urgencia de una acogida real hacia las personas que viven tal situación”, explicó el Papa quien preguntó: “¿Cómo podemos pedirle a estos padres educar a los hijos en la vida cristiana si están alejados de la vida de la comunidad? Es necesario una fraterna y atenta acogida, en el amor y en la verdad, hacia estas personas que en efecto no están excomulgadas: ellas forman parte siempre de la Iglesia”.

Al finalizar, el Papa recalcó que no hay “recetas sencillas” pero insistió en que “es preciso manifestar la disponibilidad de la comunidad y animarlos a vivar cada vez más su pertenencia a Cristo y a la Iglesia con la oración, la escucha de la Palabra de Dios, la participación en la liturgia, la educación cristiana de los hijos, la caridad, el servicio a los pobres y el compromiso por la justicia y la paz”.

Durante sus saludos a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica, el Papa recordó la memoria litúrgica de la Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor y confío “a la Madre de Dios a todas las familias”.

jesuita Guillermo Ortiz- RV

Texto de las palabras del Papa en español

Queridos hermanos y hermanas:

Retomando las reflexiones sobre la familia, deseo referirme hoy a la situación de los que tras la ruptura de su vinculo  matrimonial han establecido una nueva convivencia, y a la atención pastoral que merecen.

La Iglesia sabe bien que tal situación contradice el sacramento cristiano, pero con corazón de madre busca el bien y la salvación de todos, sin exclusión de nadie. Animada por el Espíritu Santo y por amor a la verdad, siente el deber de «discernir bien las situaciones», diferenciando entre quienes han sufrido la separación y quienes la han provocado.

Si se mira la nueva unión desde los hijos pequeños vemos la urgencia de una acogida real hacia las personas que viven tal situación. ¿Cómo podemos pedirle a estos padres educar a los hijos en la vida cristiana si están alejados de la vida de la comunidad? Es necesario una fraterna y atenta acogida, en el amor y en la verdad, hacia estas personas que en efecto no están excomulgadas: ellas forman parte siempre de la Iglesia.

«No tenemos recetas sencillas», pero es preciso manifestar la disponibilidad de la comunidad y animarlos a vivir cada vez más su pertenencia a Cristo y a la Iglesia con la oración, la escucha de la Palabra de Dios, la participación en la liturgia, la educación cristiana de los hijos, la caridad, el servicio a los pobres y el compromiso por la justicia y la paz.

La Iglesia no tiene las puertas cerradas a nadie.

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Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. En la memoria litúrgica de la Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor, confiemos a la Madre de Dios a todas las familias. Muchas gracias.

El Obispo de Roma saludó a los fieles en la Audiencia General y pidió rezar a la Virgen por la familia

En la primera Audiencia General después del periodo de pausa estiva, que coincide con la Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor, el Papa Francisco reflexionó ante los miles de peregrinos sobre la importancia de la familia y sobre la situación de los vínculos matrimoniales rotos y laatención pastoral que merecen estos fieles.

El Papa Francisco saludó a los peregrinos de diferentes lenguas y les dio la bienvenida a la tumba de los Apóstoles Pedro y Pablo, y espera que este hecho les confirme en el amor de Cristo, y les haga sus testigos, especialmente a las familias que están lejos de la Iglesia. Y recordando la memoria litúrgica de la Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor, donde se venera al icono de la Salus Populi Romani, -muy querida por el pueblo romano- pidió que invocáramos a la Madre de Dios en momentos de sufrimiento, y así se lo pidió también a los enfermos de la ‘Angeli della Libertà’ de Siracusa, y a los recién casados para que la tomen como modelo.

También dedicó un saludo a los fieles polacos y a la congregación de Santa Elisabetta, a todas las personas consagradas que aprovechan el tiempo de las vacaciones para hacer retiros espirituales, profundizando en su unión con Dios y con la Iglesia.

Después de las palabras en portugués se dirigió a los fieles de esta lengua y les dio la bienvenida a los monaguillos y scouts de Portugal y Brasil, y les pidió renovar su empeño para que sus comunidades sean siempre lugares más agradables.

Así mismo, envió un saludo a los peregrinos de lengua árabe, en particular a los venidos de Oriente Medio, y les recordó que todos estamos llamados a imitar al Buen Pastor, el cual conoce a cada una de sus ovejas, y no excluye a ninguna de su infinito amor.

(MZ-RV)

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