Fue un martes a las 7:10 de la mañana en la Argentina, 19:10 en Japón. En el estadio Nacional de Tokio hubo 52,511 asistentes que fueron a ver al Madrid de las estrellas como Iker Casillas, Roberto Carlos, Luis Figo o Raúl, frente a un Boca que presentó a su mejor 11 con Juan Román Riquelme y Martín Palermo como destacados adentro y Carlos Bianchi afuera pero nunca tanto, al menos en la previa, para que el mundo creyera en que la gesta fuese posible. El mundo menos ellos, que lo creían todo.

Y como para no dejar dudas, golpearon rápido. Un error en defensa de Geremy le permitió a Aníbal Matellán enviar un pelotazo de 60 metros que encontró por el costado izquierdo a Marcelo Delgado. Chelo llevaba sus clásicas medias bajas, adelantó la pelota, por el rabillo vio avanzar a Palermo, un toquecito corto como para darle tiempo al Loco a llegar, centro al corazón del área y gol. Gol de Boca los 3 minutos.

Casillas, Hierro, Roberto Carlos y se miraban incrédulos al mismo tiempo que Palermo daba la vuelta por detrás del arco para fundirse en un abrazo con Delgado mientras Sebastián Battaglia, Juan Román Riquelme, Mauricio Chicho Serna y José Pepe Basualdo eran los primeros en sumarse a la montaña de la celebración. 1-0 y shock. Pero eso nos sería todo.

Tres minutos después apareció el Torero. Riquelme tuvo a disposición una pelota en plena zona defensiva tras un intento de avance fallido de Helguera: fueron apenas seis los segundos que pasaron desde entonces, desde que Román envió un pase de 70 metros, hasta que Palermo se sacó de encima a Makelele a pura guapeza y definió, cruzado de derecha a izquierda, para el 2-0. Iban apenas seis minutos de juego y Boca, que entonces no lo sabía, ya era campeón del mundo.

Martín Palermo define ante la fallida marca de Makelele para el 2-0 de Boca sobre el Real Madrid en la final de la Copa Intercontinental de 2000
Télam

Roberto Carlos descontó rápido, a los nueve del primer tiempo, pero eso fue todo lo del Real Madrid que venía de ser campeón de la UEFA Champions Legue ante un Boca, acaso el mejor de la historia, que se había consagrado en la Copa Libertadores ante el Palmeiras en aquella edición que será recordada por el cruce con River en cuartos de final y el gol imposible, también de Martín Palermo, quien volvía a jugar después de una rotura de ligamentos y en la revancha disputada en la Bombonera (River había ganado 2-1 en la ida) hizo el 3-0, en la tercera pelota que tocó (había entrado a los 32 del ST), en el minuto ’94.

Aquel 28 de noviembre de 2000, del que hoy se cumplen 15 años, Boca fue el mejor equipo del mundo y lo demostró derrotando al que llegaba como tal. Fue la segunda conquista intercontinental de Boca tras el título obtenido en 1977 pero no sería el último porque tres años después repetiría al vencer al Milan por penales. Aquella, la de hace 15 años fue, sin embargo, la conquista más importante de un equipo argentino en los últimos 20 años del fútbol mundial.

Síntesis del partido:
Boca Juniors (2): Oscar Córdoba; Hugo Benjamín Ibarra, Jorge Bermúdez, Cristian Traverso y Aníbal Matellán; Sebastián Battaglia, Mauricio Serna y José Basualdo; Juan Román Riquelme; Marcelo Delgado y Martín Palermo. DT: Carlos Bianchi.

Real Madrid (1): Iker Casillas; Geremi, Fernando Hierro, Aitor Karanka y Roberto Carlos; Claude Makelele, Iván Helguera y Steve McManaman; Guti; Luis Figo y Raúl González. DT: Vicente Del Bosque.

Goles en el primer tiempo: 3m. Martí­n Palermo (Boca); 6m. Martí­n Palermo (Boca) y 12m. Roberto Carlos (Real Madrid).

Cambios en el segundo tiempo: 22m. Savio por Steve McManaman (Real Madrid); 32m. Fernando Morientes por Claude Makelele (Real Madrid); 43m. Guillermo Barros Schelotto por Marcelo Delgado (Boca) y 45m. Nicolás Burdisso por Sebastián Battaglia (Boca).

Árbitro: Oscar Ruiz, de Colombia.
Estadio: Nacional de Tokio.
Público: 52.511 espectadores.

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