La llegada de los tres Reyes Magos –Melchor, Gaspar y Baltazar– siempre tuvo su punto mágico. A pesar de que en los últimos años su popularidad ha caído dejando su lugar a Papá Noel, sigue siendo un momento para compartir con los chicos.

El gran diferencial con respecto a Santa Claus se basa en los preparativos. Dejarle las zapatillas, el plato con agua para los camellos y hasta buscar algo de pastito para alimentarlos genera una conexión de cercanía. A fin de cuentas, no se trata de un hombre barbudo que deja regalos para desaparecer sin rastros; al contrario, ellos necesitan de ese pequeño aperitivo para que sus animales puedan seguir repartiendo regalos.

ADEMÁS, PEDIRLE A LOS REYES IMPLICA UNA CARTA, QUE ES UN BUEN MOMENTO PARA COMPARTIR JUNTO A LOS CHICOS.

“La carta tiene un valor agregado, ya que no solo permite a los padres ayudar a los chicos a diferenciar y a elegir el regalo más adecuado frente al bombardeo de los medios sobre los diferentes productos de consumo, sino que también les brinda la posibilidad a los papás, para poder educar y trasmitir valores a los chicos”, explicó el psicólogo Santiago Gómez (MN 15.159), director de Decidir Vivir Mejor y del Centro de Psicología Cognitiva.

Además, el especialista sostuvo que se debe tener en cuenta que es perjudicial que el niño reciba “regalos en exceso”: “El chico no logra valorarlos ni puede tampoco disfrutar cada uno de los regalos que recibe, producto de la gran cantidad, lo cual lo mantiene en un estado de excitación y con la atención dispersa, sin poder conectarse emocionalmente con los regalos que ha recibido”.

Cinco puntos que no deben faltar

Momento para agradecer

Además de ser el preámbulo para que los chicos expresen su deseo material, es una buena oportunidad para agradecer.

“Las primeras líneas pueden estar dirigidas para agradecer por todas las cosas positivas que ha recibido durante el año”, dijo Gómez.

Para meditar

Según la edad del niño y su proceso de maduración “también se puede aprovechar dicho momento, para que el niño pueda expresar como ha sido su comportamiento durante el año, rescatando y valorando los buenos hábitos y su compromiso a mejorar las conductas que han resultado negativas”

El pedido

Una vez que se reflexiona, llega el momento del pedido. Aunque esto no significa que sea solo un juguete determinado, también se puede desear por mejorar aspectos personales.

“Cuando se realiza el pedido a los Reyes además de tener en cuenta los objetos materiales que son de preferencias del chico, también se debería incluir las inmateriales, como por ejemplo, ser solidario con el prójimo o aprender a compartir, entre otros”.

Un momento especial, para reflexionar y mejorar

Guiarlos en la elección

Tener en cuenta y respetar el deseo del niño es importante, pero son los adultos los que, se supone, deben poner a trabajar el criterio y el sentido común para ayudarlos.

“Los padres cumplen la función de orientadores, ya que lo ayudan a pensar si lo que eligieron se adecua a su edad y cuál es el sentido de lo que eligió, es decir, si lo va a utilizar o no una vez que lo tenga”, agregó Gómez.

Para qué los necesitan

Dentro de ese marco de diálogo, sobre el para qué, aparecen oportunidades para razonar y que el presente tenga un extra, más allá de la novedad.

“También se puede incluir en la elección del regalo, que tenga un valor agregado, como por ejemplo que sean educativos o que le sirvan para jugar y a su vez aprender valores”, finalizó.

 WHATSAPP FMA102