River derrotó a San Lorenzo y le dio el título a Independiente

Con la camiseta en referencia al regreso a Boedo, San Lorenzo se presentó en el José María Minella con la obligación de ganar, al menos por dos goles, para quedarse con la Copa Ciudad de Mar del Plata. Del otro lado estaba River, un equipo plagado de suplentes, ya que Marcelo Gallardo apostó por reservar al mejor material para la revancha del Superclásico.

Sólo tuvieron que transcurrir 90 segundos para que una triangulación efectiva entre Martín Cauteruccio, Héctor Villalba y Enzo Kalinski derive en el prematuro gol del Cuervo. La tenacidad de Facundo Quignón y la visión de Leandro Romagnoli fueron otros recursos que pudieron estirar la ventaja antes de llegar al primer cuarto de hora.

De todos modos, los descuidos defensivos del Azulgrana le dieron la posibilidad al Millonario de emparejar las acciones. Con mucho sacrificio, y fortuna, Nicolás Bertolo consiguió habilitar a Sebastián Driussi, para que el de San Justo empareje las acciones con un toque sutil por encima de la integridad de Sebastián Torrico. El partido estaba abierto, y un mano a mano desperdiciado por el Pipi frente a Augusto Batalla ejemplificó la ausencia de marcas que se desarrollaban en la noche.

Una situación similar es la que tuvo Rodrigo Mora, después de un pésimo cierre de Gonzalo Prósperi. El uruguayo capitalizó el mal cálculo del central y fusiló al ex arquero de Argentinos y Godoy Cruz. De no ser por la extraordinaria maniobra del oriundo de Lujan de Cuyo, los de Núñez hubiesen festejado el segundo. En La Feliz había promesa de más emociones.

La vía aérea fue otra herramienta que empleó el equipo de Pablo Guede para lastimar a su rival. Un tiro libre ejecutado por Romagnoli encontró la cabeza de Emmanuel Mas, quien peinó el balón para que se luzca el guardameta pretendido por el Real Madrid. De ese córner, el ex San Martín de San Juan volvió a ganar en el área adversa, pero en su segunda oportunidad el intento se diluyó a centímetros del travesaño. El Ciclón parecía más firme, pero las imprecisiones de sus defensores exponían ciertas limitaciones, que bien podían ser aprovechadas por los atacantes de la Banda.

Antes de que se vayan al descanso San Lorenzo volvió a pegar. Tras un violento remate del lateral sanjuanino y una tapada notable de Batalla, Prósperi se encontró con el rebote adentro del área chica y celebró el 2 a 1. Fue la reivindicación del central, que hasta ese momento había tenido una producción lamentable.

En el complemento el Muñeco envió a Gabriel Mercado para acomodar a su defensa. En su primera intervención, el ex Racing cortó un ataque del Cuervo y habilitó a Driussi para que el juvenil domine con jerarquía y selle el 2 a 2. Un nuevo error de Prósperi en el cálculo facilitó la tarea del delantero.

Otra de los inteligentes cambios que desarrolló el entrenador millonario fue el ingreso de Nacho Fernández por Exequiel Palacios. El ex Gimnasia se encargó de desbordar por el sector derecho para habilitar a Mora, quien de cabeza, y ante dos marcas, impuso el 3 a 2. Además, la expulsión de Kalinski le bajó el telón a las aspiraciones blaugranas.

Sin dudas, la mano de Gallardo fue clave en el destino del espectáculo. Cuando el DT corrigió el tablero, la Banda demostró una superioridad indiscutida. En cambio, la preocupación en Guede se remitirá a la actuación de su esquema defensivo. Sus titulares estuvieron por debajo de las expectativas y deberán cambiar la imagen de inmediato antes de que empiece la temporada. El triunfo del Millonario le permitió a Independiente quedarse con el título veraniego. El primer logro de Mauricio Pellegrino desde su llegada a Avellaneda. En La Feliz, sonrió el ausente.

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