Los teléfonos pinchados son grabados con anterioridad

La Policía solicita constantemente permiso judicial para pinchar teléfonos. El principal objetivo son personas sospechosas de haber cometido algún delito. La duda es en qué momento se comienza a realizar la grabación de la llamada. Una sentencia judicial revela que los teléfonos pinchados son grabados desde el momento en el que comienza la llamada, se haya descolgado o no.

A diferencia de lo comunmente aceptado, la grabación de la llamada en un teléfono pinchado no comienza cuando el intervenido decide descolgar su teléfono. Lo hace cuando comienzan los tonos o cuando comienza a sonar el terminal.

De esta forma, un teléfono pinchado se convierte en un micrófono ambiente. La Policía realiza grabaciones de conversaciones que tienen lugar durante la llamada, aunque hayas decidido no levantar el teléfono. Es una práctica de espionaje policial totalmente respaldada por el Tribunal Supremo, organismo encargado de regular la vigilancia de las telecomunicaciones.

Intervenir el teléfono de un sospechoso de delincuencia requiere la autorización judicial. De esta forma se preserva la presunción de inocencia, los derechos de todas las personas y la separación de poderes, pues se somete al poder judicial la capacidad de la Policía para espiar a los ciudadanos.

La posibilidad de pinchar teléfonos sin que la llamada haya sido respondida existe desde 2004. Desde entonces está en marcha el Sistema de Interceptación Telefónica, abreviado como SITEL. Se une a otras formas de espionaje que practican los servicios de seguridad de diversos países del mundo.

Los servicios de seguridad ante nuevas amenazas

La interceptación de llamadas a teléfonos intervenidos por la Policía es distinta otros casos célebres conocidos hasta ahora. Por ejemplo, la NSA estadounidense recopilaba metadatos, más que acceder por completo a toda la información que ofrece una llamada telefónica. Es uno de los nuevos métodos de espionaje.

Con la popularización de Internet en los smartphones, los servicios de inteligencia y seguridad se enfrentan a un desafío creciente. Quieren potenciar la lucha antiterrorista para hacer frente a nuevas amenazas, todo ello mientras intentan bordear los derechos de los ciudadanos sin llegar a violarlos. El sistema judicial es el garante de última instancia de estos derechos.

 WHATSAPP FMA102
Compartir