La Gobernadora Lucía Corpacci visitó el predio central del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), ubicado en la localidad de Sumalao (Valle Viejo), para interiorizarse sobre el trabajo que está desarrollando el organismo en coordinación con el Ministerio de Producción de la Provincia.

Lucía Corpacci mantuvo un encuentro inicial con autoridades y trabajadores del INTA, para luego recorrer los laboratorios, acompañada por el director Rafael Caeiro.

El INTA es un organismo estatal descentralizado con autarquía operativa y financiera, dependiente del Ministerio de Agroindustria de la Nación. Fue creado en 1956 y desde entonces desarrolla acciones de investigación e innovación tecnológica en las cadenas de valor, regiones y territorios para mejorar la competitividad y el desarrollo rural sustentable del país.

Sus esfuerzos se orientan a la innovación como motor del desarrollo e integra capacidades para fomentar la cooperación interinstitucional, generar conocimientos y tecnologías y ponerlos al servicio del sector a través de sus sistemas de extensión, información y comunicación.

La institución tiene presencia en las cinco ecorregiones de la Argentina (Noroeste, Noreste, Cuyo, Pampeana y Patagonia), a través de una estructura que comprende: una sede central, 15 centros regionales, 52 estaciones experimentales, 6 centros de investigación y 22 institutos de investigación, y más de 350 Unidades de Extensión

En Catamarca, INTA cuenta con una estación experimental (donde se concretó la visita) y nueve agencias de extensión, ubicadas en Tinogasta, Belén, Andalgalá, Santa María, Santa Rosa, Paclín-Ambato, Capayán, La Paz y Pomán. Actualmente se gestiona la apertura de una décima estación, que se ubicaría en Antofagasta de la Sierra.

Con una planta catamarqueña de 160 trabajadores, entre profesionales, técnicos y administrativos, el perfil de la Estación Experimental Agropecuaria Catamarca está fuertemente ligado a las producciones intensivas bajo regadío (frutales y hortalizas) en zonas áridas y semiáridas y con actividades ganaderas de zonas de altura (caprinos, ovinos y camélidos). Desde su creación, ha sido pionera en la generación y transferencia tecnológica de olivo, nogal y vid, con la introducción, evaluación y difusión de variedades y portainjertos y el desarrollo de sistemas para el manejo cultural, poda y riego.

En cuanto a las actividades de extensión, se ajustan a los territorios y a las demandas en lugares estratégicos de la provincia. Además, cuenta con un campo anexo en Santa Cruz dedicado principalmente a las actividades con rumiantes menores y citricultura.

Lucía Corpacci visitó los dos laboratorios principales, uno de ellos dedicado al estudio de suelos y el otro a las grasas y aceites.

“Debemos entender que en la Provincia, los organismos tenemos que trabajar mancomunadamente. No puede ser que el INTA vaya por un lado, el Ministerio de Producción vaya por otro, la Agricultura Familiar por otro… sino que tenemos que trabajar juntos, porque si no se desperdician muchísimos esfuerzos. En definitiva yo estoy segura que el INTA tiene como misión, como expectativa, lograr el desarrollo productivo de la provincia y los otros organismos también, pero a veces no terminamos de ensamblarnos y entender que tenemos que compartir los esfuerzos y no disputar los espacios, porque en esta disputa nadie se beneficia”, señaló la mandataria.

La jefa de Estado sostuvo que “estamos convencidos de que la Provincia tiene tres potenciales fundamentales que son el minero, el productivo y el turístico”, y remarcó que “ninguno de estos potenciales es incompatible con el otro”.

“La otra vez estábamos hablando con el coordinador regional del INTA y, como para darles un ejemplo, nosotros tenemos la Puna que durante años tuvo una economía subsistente nada más, pero nosotros queremos que tenga una economía que sirva para el desarrollo en serio de la población; por lo que estuvimos acordando con la gente de Minera del Altiplano el desarrollo productivo de la Puna, en la cría de camélidos en esas comunidades tan pequeñas de la Puna nuestra, que lo que hacen es sobrevivir, pero estamos convencidos de que si trabajamos en conjunto con aporte de las  empresas mineras, en colaboración con el Ministerio de Producción, podremos hacer un desarrollo de camélidos sustentable y el desarrollo de producción local como la quinua o la papa andina, sostenida por el Estado en su etapa inicial pero que luego pueda tener su propio despegue”, agregó.

“Si a esto le sumamos que en el Pantanillo estamos a punto de inaugurar una planta -es privada, pero intervenimos fuertemente- para la elaboración de fibra de camélido industrial, y que vamos a instalar el laboratorio de fibra de camélido financiado por el INTI también en el Pantanillo, estamos cerrando circuitos, y ahí tienen que estar el INTA, el INTI, el Ministerio de Producción, los pequeños productores con sus llamas… Este es el circuito que tenemos que comenzar a trabajar en nuestra provincia”, precisó la Gobernadora.

Posteriormente indicó que “de la misma manera yo necesito que nos ayuden mucho, porque en Laguna Blanca tenemos un problema con los camélidos y tendremos que trabajar para solucionar ese problema, y podemos avanzar en esto. Estamos convencidos de que podemos lograr producir lo que comemos. El plan Ganadero fue una etapa, pero habrá que ver una segunda etapa a donde tendremos que sentarnos todos a pensar qué debemos cambiar o mejorar, porque la verdad que Catamarca tiene todas las posibilidades ganaderas. El dique de Las Tunas ya está finalizado, hemos avanzado con funcionarios de Nación para hacer las obras complementarias y ahí vamos a tener cien mil hectáreas de riego asegurado en una zona riquísima de nuestra Provincia, a la que si le ponemos ganado podríamos lograr que Catamarca se abastezca de ganado local, pero hay que invertir y eso tiene que ser lo mejor que podamos hacer, y para esto necesitamos al INTA que nos diga -por ejemplo- cuál es la pastura, y necesitamos poder capacitar a nuestros productores. No podemos seguir trabajando aisladamente”.

“Uno a veces siente un reclamo del INTA como si fuese un escalón superior al que el pequeño productor no puede acceder, y eso es lo que debemos mejorar. A lo mejor es simplemente una sensación del productor, pero tal vez tengamos que dar un paso más para que el productor se sienta parte de este desarrollo tecnológico y científico, que le va a dar el empuje al productor. Y nosotros desde el Ministerio e Producción también tenemos mucho por hacer, pero si no trabajamos juntos difícilmente podremos trabajar en la Catamarca que todos queremos y que es posible, pero para esto necesitamos el serio compromiso de ustedes, de nosotros y de los productores sin el cual nada es posible”, puntualizó.

Finalmente, Lucía Corpacci consideró que “hemos avanzado mucho, pero todavía nos falta mucho más”, y felicitó a los integrantes del INTA por su dedicación y esfuerzo.

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