Eurocopa: Alemania no pudo con su magia y Francia aceleró hacia la final

Unos austriacos que amenazaban Francia en época revolucionaria orilló que un grupo de galos, motivados por el orgullo nacional, marcharan de Marsella a París con un canto que después pasaría a la inmortalidad como el Himno Nacional de la gran nación francesa.

Hoy, unos alemanes que amenazaban Francia en época de la revolución europea orilló que un grupo de ‘Bleus’, motivados por el orgullo nacional, vencieran al enemigo y marchen de Marsella a París para jugar la Final de la Eurocopa 2016 y abrirse camino a la inmortalidad del futbol de la gran nación francesa. Especialmente Antoine Griezmann, hombre que brilla con luz propia en esta Euro y autor material de la eliminación alemana.

Francia venció por 2-0 a Alemania en la segunda Semifinal de la Eurocopa Francia 2016 en el Estadio Velódromo de Marsella para firmar su pase a la Gran Final, donde se medirá a Portugal. Los laureles va para un grupo de azules que supieron aniquilar al gran favorito del certamen, que cargaba con heridas después de su épico duelo ante Italia pero que mostró su poderío acostumbrado, esta vez la campaña de conquista no fue fructífera.

El conjunto de Didier Deschamps no tuvo la posesión, ni la mayoría de las ocasiones creadas en el encuentro, tampoco el dominio territorial, pero sí que encontró la serenidad para contener el vendaval teutón, contó con Griezmann, tuvo la suerte y, por supuesto, los goles. Los “Bleus” fueron superiores solamente en los primeros 5 o 6 minutos de cada periodo, suficiente para que, en el primer tiempo, Manuel Neuer se pusiera a trabajar con un peligroso disparo de Griezmann, quien ya avisaba.

Thomas Müller, Bastian Schweinsteiger, incluso Emre Can pusieron a prueba a Hugo Lloris. El guardameta local tuvo quizás la mejor noche de su carrera mientras que el medio campo era cedido por completo. Paul Pogba, con una labor de sacrificio, nunca paró de correr para incomodar el pensamiento y la lógica de una “Mannschaft” que lució imponente… hasta que el árbitro italiano Nicola Rizzoli vio cómo “Schweini” metía la mano en la trayectoria del esférico. Tal y como Boateng ante Italia, los germanos volverían a equivocarse y abrir la puerta para que, de pena máxima, Antoine Griezmann abriera el marcador segundos antes del descanso.

Para el complemento, Alemania mantuvo todo a su favor, excepto el marcador. Los dirigidos por Joachim Löw intentaban evitar el juego físico. Había volumen de juego para el actual Campeón del Mundo, pero no había intensidad. El futbol es un juego de 11 vs 11 donde siempre gana Alemania… excepto cuando hay errores defensivos, quizás la última parte de una frase mítica y que cobraría sentido a los 72′ cuando otro error, esta vez en la salida, permitió a Paul Pogba servir esférico para Antoine Griezmann. Esta vez el jugador del Atlético de Madrid puntearía el esférico para poner el segundo tanto para los “Bleus”.

Esta vez, la intensidad fue mayúscula. Poste de Kimmich, errores inolvidables de unos recién ingresado Sané y Mustafi, otra salvada épica de Lloris a cabezazo de nueva cuenta de Kimmich, todo un coctel a poner a prueba del temple de los anfitriones de la Euro, quienes con las uñas se aferraron al 0 en contra y ya con André-Pierre Gignac en la cancha.

La gesta estaba completada, un logro más estético que Versalles, más imponente que la Costa Azul. La nueva Marsellesa está consumada, el invasor más amenazante estaba eliminado y, ahora, la marcha heroica desde Marsella rumbo al Stade de France de Saint Denis para una cita con la historia el domingo en la Gran Final, quizás con un nuevo canto.

 WHATSAPP FMA102