Un proyecto encabezado por el argentino Ernesto Calvo, profesor de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA e investigador del CONICET, obtuvo ayer el primer puesto del concurso internacional Bright Minds Challenge (Mentes brillantes), que se llevó a cabo en la ciudad de Amsterdam. El novedoso método que propone el científico -especialista en fisicoquímica, electroquímica y nanotecnología- consiste en extraer litio de salares de altura de manera eficiente, limpia y sostenible.

En medio de la euforia, Calvo le contó a Clarín que “en una primera instancia, unos meses atrás, fuimos a concursar a la ciudad de Boston y competimos contra otros diez proyectos en los que un jurado, debía elegir tres ganadores por votación. Quedamos seleccionados en la terna y accedimos a la final en Amsterdam. Tras una deliberación, se decidió que nuestro proyecto era el ganador. Esto significa que vamos a obtener el equivalente a 100 mil dólares en 500 horas de asesoramiento, ya sea técnico, comercial o de financiero”.

El equipo ganador está conformado además por la doctora Victoria Flexer del Centro de Investigaciones y Transferencia (CIT) de Jujuy y las becarias Florencia Marchini y Valeria Romero. La intención es implementar una innovadora tecnología de extracción de litio a gran escala, sin generar residuos contaminantes.

Sobre lo que este premio representa a nivel local “es una demostración de la importancia y esto es así desde 1880, de tener una educación pública, realizar investigaciones en universidades, formar gente y haber tenido premios Nobel en ciencia. Algo que sirve para proyectar hacia el futuro, modificar y mejorar las condiciones de la sociedad. Sin ir más lejos, los pueblos originarios que viven en la Puna, en este momento ven que se llevan el litio y lo único que les dejan es la contaminación. Métodos como este, que son totalmente novedosos, garantizan una extracción limpia”.

Este mineral blanco y liviano, que tiene un alto potencial electropositivo y que durante años sólo fue extraído y exportado, es el insumo clave para las baterías de almacenamiento eléctrico de última generación que se usan en celulares, notebooks, automóviles eléctricos, satélites y cualquier otro dispositivo portátil.

“Las baterías de litio son importantes también para conservar electrificación remota en comunidades aisladas. Y como la energía es intermitente, no siempre hay sol o viento, aquellos pueblos que dispongan de paneles solares o molinos de viento, necesitan un espacio donde almacenar esta potencia. Las baterías de litio, son ideales para este fin” comenta Calvo desde Holanda.

En América del Sur se concentra el 65% de las reservas mundiales de litio y el 80% de las salmueras que contienen litio en salinas de altura. “En Catamarca, por ejemplo, se producen de 20 a 30 mil toneladas de litio por año, que son utilizadas ahora principalmente para aleaciones aeroespaciales y también en baterías”, contó el doctor en química.

Actualmente, existen diferentes procedimientos de extracción. Australia, el mayor productor global, lo obtiene a través de la minería convencional, pero es un proceso caro y sucio. Mientras que Argentina y Chile, que también integran el ranking de los principales productores del mundo, junto con países como China, utilizan un lento proceso de evaporación del agua de las salmueras, en pozas de 200 por 800 metros de área y 30 centímetros de profundidad.

La ventaja del sistema que lleva adelante Calvo y su equipo es que no evapora el agua sino que la reutiliza y además, no se agregan sustancias químicas. En concreto, extrae la salmuera mediante un sistema de bombeo para introducirla en un reactor con dos electrodos que selectivamente, atrapan en un lado los iones litio y en el otro, el cloruro de la salmuera, para ser restituido al salar.

El próximo paso es montar una planta piloto móvil autónoma con suministro de electricidad por paneles solares en la provincia de Jujuy como primera instancia en el camino hacia el escalado industrial para la extracción de litio con este método experimental.

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