Brasil estudia prohibir los motores de combustión

Ciro Nogueira es senador brasileño del Partido Progressista (PP-PI). Elevó al congreso un proyecto de ley que comulga con la tendencia sociocultural que empieza a propagarse por las sociedades más prósperas de Europa. Noruega, Alemania, Islandia, Francia, Reino Unido, Finlandia y Holanda ya dictaron legislaciones precedentes que encauzan una línea de acción común y consolida una orientación global. El fin de los autos motorizados por combustión tradicional es un camino incluso aceptado por las grandes compañías: en la última semana Jaguar y Land Rover anunciaron que a partir de 2020 solo comercializarán autos eléctricos.

El proyecto 304/2017 de Nogueira recoge esa tesitura. La propuesta, osada, decreta el cese de la venta de vehículos propulsados por combustibles fósiles, nafta, diésel y gas natural desde 2030. Y determina que una década después estará prohibida la circulación de vehículos con motor a combustión, con excepción de autos de colección, oficiales o diplomáticos. La medida, sin embargo, es parcial: autoriza la movilidad a modelos que se alimenten de biocombustibles, como el etanol. Pero aboga, finalmente, por la adopción de una red eléctrica de movilidad sustentable.

La intención del senador es plantar la discusión en la agenda política. En tren de la viabilidad de la legislación parece una utopía o una manifestación para promover una cultura ambiental en altas escalas. De implementarse la medida, la Argentina se verá gravemente afectada: una gran parte de los autos que se venden en el país se importan desde Brasil, que además es el principal mercado de exportación de la producción nacional de vehículos. De prohibirse la venta y la circulación de vehículos de combustión convencional en el país vecino, la industria nacional estará obligada a someterse a una reconversión total. Y se verá forzada a estimular la definitiva adopción de un esquema de movilidad ecológica.

La ley prevé el uso de vehículos eléctricos pero omite la aplicación de versiones híbridas, por lo que los modelos que combinen su motorización con baterías eléctricas y motores de combustión fósil deberán adaptarse a configuraciones mecánicas que procesen biocombustibles. El Toyota Prius, el auto híbrido más vendido del mundo, no estará habilitado para circular en las calles brasileñas en caso de que el proyecto de ley prospere.

Sin embargo, el senador Nogueira habilitó la discusión de los excluidos modelos híbridos para integrarlos a su proyecto en materia de lo que sería una “transición” hacia una industria que bregue por la ecología. “Una de las bases de mi mandato es proteger el medio ambiente. Incluso muchos países y fabricantes ya se adelantaron en este tema y se preparan para prohibir autos movidos por combustibles fósiles”, declaró en diálogo con la publicación local Quatro Rodas.

La propuesta, además, contempla plazos más generosos de adaptación a los camiones y unidades de transporte público. “Varios países y algunos fabricantes ya han anunciado medidas sobre esta línea. Debemos comenzar la discusión en nuestro país. Esto es solo el principio. Pronto, todos los involucrados, los actores de la industria automotriz y los sectores del medio ambiente podrán manifestarse. Mi expectativa es tener el proyecto aprobado este año en el Senado y, en 2018, en la Cámara de Diputados”, concluyó el senador.

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