Los accionistas de la petrolera se reúnen para tratar el estado contable de la compañía y definir el destino de las ganancias, estimadas en 5.789 millones de pesos

La asamblea general ordinaria de los accionistas de YPF se reúne desde las 11:50 en el edificio que la petrolera tiene en el barrio porteño de Puerto Madero.

Allí se encuentran los representantes del gobierno nacional, con el CEO Miguel Galuccioa la cabeza, los españoles de Repsol, que aún conservan el 12% de las acciones, los enviados del mexicano Carlos Slim, que posee un 8,4% de la compañía, y hasta un aliado de Hugo Moyano, el gremialista Guillermo Pereyra, que posee un asiento en el directorio como representante de los trabajadores.

Varias son las cuestiones para discutir en la reunión. Los españoles de Repsol llegaron con un grupo de abogados y el directivo Luis García del Río a la cabeza para plantear sus reclamos y conseguir más información de cara a la demanda judicial que presentará contra la Argentina.

Por primera vez también participan los enviados del empresario mexicano Carlos Slim y del Banco Itaú, que se quedaron con el 8,3% y el 3,6% de las acciones respectivamente, al cobrarse la deuda que mantenía con ellos el grupo Eskenazi por la compra de un porcentaje de la compañía.

Además asiste a la reunión Guillermo Pereyra, titular del sindicato de Petróleo y Gas privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, que posee un asiento en el directorio como representante de los trabajadores. El jueves pasado, el gremialista fue electo como secretario adjunto de la CGT de Hugo Moyano, por lo que no se sabe aún qué postura tomará en el encuentro.

En la orden del día figura la discusión acerca de la gestión del directorio anterior, compartido por los europeos y el grupo Eskenazi, y sobre el accionar de la comisión fiscalizadora. También debe tratase el destino de las utilidades, estimadas en 5.789 millones de pesos.

Antes de ser expropiada, Repsol había propuesto que ese dinero fuera destinado a capitalizar YPF. Ahora, el gobierno nacional podría proponer reutilizarlo como inversión en la empresa o bien repartirlo entre los socios.