El argentino Juan Martín del Potro, número 9 del mundo, se metió entre los ocho mejores del torneo de tenis de los Juegos Olímpicos al vencer al francés Gilles Simon por 6-1, 4-6 y 6-3.

Del Potro, nacido en Tandil y noveno en el ranking mundial de la ATP, consumó su victoria sobre Simon (13) en la cancha número dos de Wimbledon al cabo de una hora y 51 minutos de juego, y asumirá su próximo compromiso ante el ganador del cruce entre el español David Ferrer (5) y el japonés Kei Nishikori (17).

El argentino había eliminado en las rondas previas al croata Ivan Dodig (99) y al italiano Andreas Seppi (28), y hoy jugó un primer set impecable ante Simon, luego vaciló y dejó escapar el segundo, pero reaccionó a tiempo para llevarse el tercero, que le deparó el triunfo final y la posibilidad de soñar con una medalla olímpica.

El tandilense se imponía con facilidad por 4-1 y 40/15, cuando la lluvia, algo típico por estos días en la capital inglesa, motivó la interrupción del partido cuando sólo habían transcurrido 24 minutos de juego.

Del Potro salió a jugar ante Simon con mucha convicción, se plantó bien en el centro de la cancha y desde allí lanzó sus `misiles` de derecha, que le permitieron tener siempre el control del partido y mantener a su rival a la defensiva.

El tandilense sacó muy bien y también estuvo preciso en la devolución, al punto que quebró dos veces el servicio de Simon, lo que le permitió adelantase 2-1 y 4-1, respectivamente.

El francés intentó lastimar con su muy buen revés cruzado a dos manos, pero no lo logró y se agigantó la figura de Del Potro, alentado desde una de las tribunas de la cancha número 2 de Wimbledon por unos 150 argentinos.

Entre ese público que se acercó a apoyar al tandilense se distinguieron el crack bahiense Emanuel Ginóbili, el porteño Luis Scola y sus compañeros del seleccionado de básquetbol Pablo Prigioni, Marcos Mata y Facundo Campazzo, y también estuvieron el Secretario de Deportes de la Nación, Claudio Morresi, más Gabriel Curuchet, el ex ciclista y actual jefe de la delegación argentina en Londres.

Como era de imaginar, «Manu» Ginóbili fue el más requerido por el público a la hora de pedir una foto o un autógrafo, y respondió siempre con gentileza y su habitual cordialidad, mientras aguardaba la reanudación del partido en el coqueto complejo inglés.

En la reanudación del juego, Del Potro mantuvo su firmeza y convicción, lo que le permitió ganar el parcial por 6-1 con otro quiebre sobre el servicio del galo.

En el segundo set, Simon dejó claro que no era un mero partenaire y propuso un juego más veloz, al tiempo que bajó en forma considerable el número de errores no forzados.

El encuentro se emparejó hasta que Simon quebró por primera y única vez el servicio de De Potro, se adelantó 4-3 y luego cerró el set por 6-4.

En el tercer y definitivo parcial, el argentino volvió a pegarle fuerte a la pelota, tomó la iniciativa con su derecha y devolvió muy bien, así consiguió otro quiebre (2-0) y luego estiró la diferencia a 3-0 con su servicio.

Del Potro no vaciló y conservó la ventaja (más allá de algún buen revés del francés) hasta el final, lo que le permitió ganar por 6-3 e instalarse en la siguiente ronda, y así ya se aseguró su diploma en la cita olímpica.

El tandilense seguirá adelante en singles ante Ferrer o Nishikori, y también incursionará en el dobles mixto en pareja con la tigrense Gisela Dulko, ex número uno del mundo en la especialidad.

 

Telam