El juez paraguayo Alberto Sosa confirmó que la actriz argentina se encuentra imputada por el robo de una joya valuada en 82 mil dólares y que deberá presentarse a declarar voluntariamente en Paraguay si quiere evitar el pedido de detención por Interpol.

La orden de captura, todavía restringida al territorio paraguayo, fue librada ayer a pedido de la fiscalía que atiende la causa y además de la vedette incluye a su asistente Aldo Alexis Sotto, alias “Galo”, y al mánager Luciano Garbellano, informó hoy la prensa paraguaya.

Los tres están imputados por apropiación de una gargantilla y aros del joyero Juan Armando Benítez Gil, que fueron prestados a Moria para un show que la diva hizo el viernes 27 de julio pasado en el Centro de Convenciones de la Conmebol, en Asunción, y que posteriormente desparecieron de su camarín.

El nuevo pedido de captura fue solicitado por las fiscalas Claudia Carolina Criscioni Ferreira y María Estefanía González, a cargo de la instrucción luego de que se apartara Celeste Campos Ross.

Las fiscales señalaron que lograron «colectar elementos suficientes para sostener una imputación por la apropiación de una gargantilla y aros de zafiros» del joyero Juan Armando Benítez Gil, dueño de “Armando Joyas», después de haber analizado imágenes del circuito cerrado de cámaras del Centro de Convenciones Conmebol, donde se realizó el show de Moria.

La prensa paraguaya informó también que las fiscales encabezaron anoche un allanamiento de una lujosa residencia donde fija residencia Luciano Garbellano en Asunción, pero sin que el mánager fuera localizado.

Según migraciones del Paraguay, ni Garbellano ni Sotto abandonaron todavía el país por los pasos fronterizos habilitados.

Aunque de alcance en todo el territorio paraguayo, la orden de captura aún no tiene carácter internacional, pero el juez Alberto Sosa advirtió que el lunes podría pedirse la orden de captura por Interpol si Moria no decidiera presentarse voluntariamente a declarar.

 

Telam