El conjunto liderado por Neymar quiere quedarse con la medalla dorada que nunca en su historia ganó, México llega después de hacer un gran torneo y con un perfil más bajo que los brasileños. Definen la final a las 11

Brasil, el favorito para ganar el oro, buscará subirse al podio ante México, en la final de fútbol masculino de los Juegos Olímpicos. La medalla dorada es una de las deudas pendientes del conjunto carioca que nunca pudo ganarla en esta competencia.

El partido en el mítico estadio de Wembley es una oportunidad histórica para ambos, ya que es la primera final olímpica de México y la primera oportunidad que tienen los «pentacampeones» de romper la «maldición» que persiste desde los Juegos de Helsinki 1952, la primera participación del fútbol brasileño en unos Juegos.

En las dos únicas veces que alcanzó una final olímpica antes de Londres 2012 -Los Angeles 1984 y Seúl 1988-, Brasil debió conformarse con la plata, pese a que en estos equipos jugaban algunos de los máximos astros de la historia del fútbol del país, como Romario y Bebeto.

Pero ahora hay en las filas brasileñas una total confianza en que la tercera será la vencida. Hasta el «rey del fútbol» Pelé -quien nunca llegó a disputar unos Juegos Olímpicos- se desplazó a Londres y anunció que estará el sábado en el estadio para festejar el fin del tabú. «Dios me ha dado la oportunidad de estar aquí con la muchachada. ¿Por qué no volver con esta medalla? Es lo que queremos y esperamos que pase esta vez, porque Brasil tiene a un gran equipo y tenemos potencial para conquistar el oro», aseguró.

El «Pelé» de la nueva generación brasileña, el delantero Neymar, reconoció la responsabilidad que pesa sobre los hombros del equipo dirigido por Mano Menezes. «Ésta es una oportunidad única en nuestras vidas. No sabemos si llegaremos a estar en otros Juegos Olímpicos, si llegaremos a estar en otra final», reconoció el astro de 20 años de edad.

Menezes, a su vez, es consciente de que México, el último escollo que separa a Brasil de su anhelada presea dorada, no será un obstáculo fácil de superar, y no sólo por la motivación que supone la oportunidad de disputar su primera final olímpica, sino también por el historial reciente de los duelos entre las dos selecciones.

México empató dos y ganó cinco de los diez duelos librados con Brasil desde el 2001. La última victoria mexicana, por 2-0, ocurrió poco antes del inicio de los Juegos Olímpicos, en un amistoso de preparación jugado en Estados Unidos.

Los logros del pasado reciente y la buena campaña que cumple México en estos Juegos de Londres -de los que saldrá con el doble o más del promedio de entre dos y tres medallas de ediciones pasadas-, animan al conjunto mexicano en la víspera del choque decisivo contra los brasileños.

«Brasil es el favorito. Un equipo que tiene en la banca a Ganso y a Pato dice mucho. Nos preocupa Neymar, pero también Hulk, Marcelo, Oscar o Rafael. Tenemos que hacer un juego casi perfecto para poder ganar», dijo el DT mexicano, Luis Fernando Tena.

Al comentar la baja de una de las principales figuras de su equipo, el delantero Giovani dos Santos, Tena aseguró que su substituto «ya está decidido y entrenado», pero se negó a revelar su nombre: «Ya nos han espiado», justificó. Pese a la ausencia de «Gio» y a la jerarquía del adversario, Tena aseguró que México no pretende conformarse con la plata: «Confiamos en nuestras fuerzas y en poder dar la sorpresa… México siempre juega bien a los grandes. La mentalidad del equipo mexicano ha cambiado: cree en sí mismo y tiene convicción de ganar», sentenció en la antesala de la final

 

Infobae