El combinado argentino de básquet perdió por 81-77 en el partido por el tercer puesto de los JJOO. En un agónico final, los europeos se quedaron con la victoria en los últimos segundos. Los dirigidos por Julio Lamas no pudieron subirse al podio por tercera vez consecutiva

Argentina cayó ante Rusia por 81-77 en el partido por la medalla de bronce del básquet masculino en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

De este modo, los dirigidos por Julio Lamas perdieron su chance de subirse al podio por tercer Juego Olímpico consecutivo, luego de ganar el oro en Atenas 2004 y el bronce en Beijing 2008. La Generación Dorada tampoco pudo conseguir la quinta medalla de esta edición para la delegación argentina.

El primer cuarto fue de desarrollo parejo. Aunque Luis Scola no encontraba el aro, el equipo se apoyó en el buen comienzo de Ginóbili y Nocioni para llevarse el primer parcial por un ajustado 20-19.

Ya en la segunda parte, La Generación Dorada arrancó con buen pie y logró sacar una diferencia de seis puntos, pero esta rápidamente se diluyó. El conjunto europeo no solo emparejó en el marcador, sino que aprovechó la sequía en el tanteador de Argentina para ponerse arriba por 33-27.

Dos triples del ingresado Leo Gutiérrez le dieron la paridad y le devolvieron la confianza al conjunto nacional. Seguidamente, otro tiro de tres puntos de Manu Ginóbili desniveló para los dirigidos por Julio Lamas.

El tercer cuarto fue demoledor. Scola continuaba con el aro negado y el conjunto argentino sintió su falta de goleo. De esa manera, y apoyándose en una gran defensa, el combinado ruso logró sacar la máxima diferencia del encuentro poniéndose 61-50.

Con la abultada desventaja, la Generación Dorada sacó a relucir el fuego y el empuje que la caracteriza y, con un triple agónico de Campazzo, cerró  el tercer parcial  con un 67-51 en contra. “El Chapu” Nocioni se erigió como figura de la remontada Argentina con una gran actuación en ofensiva.

Ya en el último parcial, y a tan solo seis minutos del final, el encuentro estaba igualado en 64. Rusia volvió a ponerse arriba en el marcador, pero Argentina no se dio por vencida y, con un triple de Manu, pudo ponerse en ventaja.

El cierre fue de alta tensión. A 40 segundos del cierre, Rusia estaba arriba por dos tantos y Nocioni intentó un triple. Tras errar su tiro, la pelota derivó en Pablo Prigioni quien sufrió un contacto y todo el equipo argentino pidió falta. Los árbitros no lo vieron de esa manera y la posesión del balón derivó en Rusia, que selló su victoria final con un último doble.

La pizarra final señaló al ruso Shved como máximo goleador del encuentro con 25 tantos. Por el lado del conjunto argentino, Manu Ginóbili con 21 y Andres Nocioni con 16 fueron los máximos anotadores.

 

Infobae