El Hotel Sussex se inauguró en la década del ‘70 y formaba parte de una cadena de hoteles pertenecientes a Tomás Álvarez Saavedra, reconocido empresario de Catamarca dueño de Diario El Sol. Durante tres décadas fue considerado un hotel cinco estrellas, y cerró definitivamente sus puertas en 2002, cuando quedó abandonado y a merced de los hechos vandálicos de la delincuencia, que lo utiliza como guarida.
Los memoriosos recuerdan que fue por aquel entonces una estructura imponente por su construcción, constituyendo un verdadero atractivo turístico. Fue el primer hotel construido en las afueras de la ciudad capital de Catamarca. El predio tiene una superficie total de 74 hectáreas, yofrecía más de 100 plazas, una cancha de golf, otra de tenis, una gran piscina, su propio pozo de agua y un gran salón de juegos donde funcionaba un casino.
Allí se realizaron imponentes fiestas de fin de año; el restaurante fue el lugar obligado para encuentros y fiestas sociales. Pero además era el lugar elegido en el verano por los jóvenes de alta sociedad, por la imponente piscina que la que contaba.
A los pocos años de su inauguración, don Álvarez Saavedra gestionó ante las autoridades la instalación de un casino, pedido que causó una gran polémica en la sociedad catamarqueña, con voces a favor y en contra. Por un lado, el exobispo Pedro Torres Farías fue uno de los que expresó la mayor oposición, mientras que reconocidos catamarqueños amantes del juego se mostraban de acuerdo, ya que hasta entonces debían trasladarse a los casinos de provincias vecinas. En forma casi paralela, el empresario abrió Diario El Sol, ubicado sobre calle Esquiú y dirigido por su hijo.

Retirada

Cuando el gobierno de la Provincia decidió estatizar el casino y lo trasladó al club Villa Cubas, comenzó lo que sería la retirada de los emprendimientos de la familia Álvarez Saavedra. Primero cerró el diario, que vendía pocos ejemplares, y en 2002 se produjo el cese definitivo las actividades del hotel. Posteriormente sus instalaciones fueron utilizadas como geriátrico, y ya en el año 2002 el edificio quedó totalmente abandonado.
Para esa época los hijos y nietos de Álvarez Saavedra estaban al frente de la empresa por la muerte de su fundador. Cuando se retiraron de la provincia se llevaron todos los elementos de valor del edificio, como aires acondicionados y muebles.
Hoy el lugar se encuentra totalmente destruido en su interior, ya que fueron saqueados los sanitarios, aberturas, llaves de lugar, entre otros elementos, además de las numerosas ocasiones en que intentaron usurparlo. Los espacios que estaban destinados a la realización de distintos deportes fueron cubiertos por la maleza. Pero lo más preocupante es que actualmente el lugar es elegido por delincuentes como guarida.

Remate

En el año 2008, el Juzgado del Trabajo de Primera Nominación había ordenado la subasta del predio donde funcionaba el Hotel Sussex, como consecuencia de los embargos preventivos iniciados por juicios laborales. Sin embargo la medida judicial no prosperó y aún se desconoce cuál es la situación judicial.