Los cancilleres del bloque, reunidos de emergencia, respaldaron a Ecuador ante las amenazas del Reino Unido de irrumpir en su embajada en Londres para detener al creador de WikiLeaks.

Además, «repudiaron y condenaron» la actitud británica.

El canciller Héctor Timerman dijo a Télam tras finalizar el encuentro en Guayaquil que «se dejó en claro que, frente a las agresiones extra regionales, América del Sur se une y le dice `no` a quienes intentan imponer su voluntad con su poder y amenazas de violencia».

«Con este fuerte consenso alcanzado sólo en 20 minutos, debe quedarle claro al Reino Unido que hay una gran solidaridad y unanimidad en la región, y que atentar contra uno de nuestros países es atentar contra todos», señaló el canciller argentino luego del encuentro con sus 11 pares del bloque.

En un comunicado, los ministros defendieron el derecho soberano de Ecuador de haber otorgado asilo diplomático al australiano Assange, fundador del portal Wikileaks, quien se refugió en la embajada de Ecuador en Londres en junio pasado para evitar ser  extraditado a Suecia y que recibió el beneficio el jueves pasado.

Ecuador dijo que concedió el asilo por coincidir con la visión de Assange de que una extradición a Suecia, donde la Justicia quiere interrogarlo por presuntas inconductas sexuales, podría derivar en un traslado posterior a Estados Unidos para ser juzgado y condenado por difundir documentos secretos norteamericanos.

Pero el Reino Unido respondió que no le dará un salvoconducto para salir del país y que lo detendrá apenas salga de la embajada, ubicada en el coqueto barrio londinense de Knightsbridge, porque está «obligado» a cumplir con la orden de arresto europea librada en Suecia.

Incluso, el gobierno del primer ministro David Cameron envió una circular a la embajada ecuatoriana en la que advirtió que podría reflotar una ley poco usada de 1987 que habilita a las autoridades a revocar el estatus diplomático de una embajada para entrar a detener a Assange, algo que Quito consideró «inaceptable».

En su declaración final del encuentro en Guayaquil, los ministros de la UNASUR manifestaron su solidaridad y respaldo al país andino ante «la amenaza de violación del local de su misión diplomática».

El texto también exhortó «a las partes a continuar el diálogo y la negociación directa en procura de una solución mutuamente aceptable con arreglo al derecho internacional».

Asimismo, reiteró el derecho soberano de los Estados de conceder el asilo, condenó la amenaza del uso de la fuerza entre los estados y reiteró la plena vigencia de los principios consagrados en el Derecho Internacional, el respeto a la soberanía y el fiel cumplimiento de los tratados internacionales.

De igual manera, la UNASUR reafirmó el principio fundamental de inviolabilidad de los locales de las misiones diplomáticas, así como el principio de derecho internacional en virtud del cual «no puede invocarse el derecho interno para no cumplir una obligación de carácter internacional».

Los cancilleres del bloque sudamericano reiteraron la vigencia de las instituciones de asilo y refugio para quienes consideran que su vida o integridad física se encuentra amenazada.

La cita de la UNASUR llegó horas después de otra realizada ayer también en Guayaquil en la que ministros de Relaciones Exteriores de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) repudiaron el «acto de intimidación» británico respecto de Ecuador.

En una resolución, el ALBA realizó además un llamado de atención al gobierno británico «acerca de las graves consecuencias que se desencadenarían en todo el mundo, en caso de una agresión directa a la integridad territorial» del país sudamericano.

También sugirió que la Organización de Naciones Unidas (OEA), que se reunirá la semana próxima en Washington para discutir la disputa entre Ecuador y el Reino Unido, insista en los tratados relativos al estatus especial de las delegaciones diplomáticas en todo el mundo.

Assange cobró fama mundial en el año 2010 al difundir desde su portal WikiLeaks miles de documentos sobre las guerras en Afganistán e Irak, y poco después, un cuarto de millón de cables diplomáticos  estadounidenses, lo cual indignó a Washington y desestabilizó la diplomacia norteamericana en todo el mundo.

Este domingo, desde un balcón de la delegación diplomática ecuatoriana en Londres, el ciberactivista pidió a Estados Unidos «terminar con la caza de brujas», tras insistir en los objetivos políticos que hay detrás de las acusaciones en su contra.

Ante centenares de manifestantes y periodistas y sin sobrepasar el perímetro de la embajada, por temor a ser arrestado, el hacker agradeció a Correa por el apoyo brindado y extendió sus saludos a todos los países latinoamericanos.

El fundador de WikiLeaks también dejó un mensaje de esperanza a su familia: «Nos volveremos a reunir pronto».

 

Telam