La operación Ágata 5, que desplegó más de 10 mil soldados en los límites con Argentina y Paraguay, halló 6 toneladas de droga11 mil kg de explosivos y miles de dólares falsos

El Gobierno de Dilma Rousseff  concluyó “exitosamente” con el Operativo Ágata 5 que  contó con la colaboración de 30 agencias gubernamentales, incluyendo la Policía federal. El objetivo central fuecombatir el tráfico de drogas, armas y el contrabando en general, según informó el Ministerio de Defensa brasileño

La acción abarcó un área de casi 3.900 kilómetros, desde la ciudad del Chuy hasta el distrito de Acorizal, en Mato Groso do Sul, en la región centro oeste de Brasil.

El listado de lo incuatado visibilizó los negociados en la Triple Frontera y la ineficacia de los controles en la zona. Según el reporte del ministerio de Defensa, en el operativo se secuestraron:

  • 182 vehículos y barcos,
  • 11.764 kilogramos de explosivos,
  • 315 detonadores,
  • 6087 kg de drogas ilícitas,
  • 32 unidades de armamento en general,
  • 748 unidades de munición de diferentes calibres,
  • 40.000 reales (cerca de 20.000 dólares) en dinero falso.

Los controles se concentraron en las carreteras e incluyeron el abordaje a conductores, indicó el comandante del regimiento, teniente coronel Claudio Pellegrini Louzada. “Es una operación de frontera que tiene por objetivo, sobre todo, la represión de la criminalidad», precisó el ministro de Defensa, Celso Amorim, citado por la estatal Agencia Brasil.

Además, desplegaron hombres en la frontera con Bolivia ya que una de las principales preocupaciones del Gobierno brasileño es el tráfico de drogas que se filtra desde ese país. Según la agencia AP, Bolivia es el tercer productor de cocaína en el mundo y las autoridades consideran que el 92% de su producción llega a Brasil por esa vía.

En julio pasado, en una entrevista exclusiva con Infobae América, Amorim rescató las operaciones Ágata: “Los objetivos son varios: narcotráfico, contrabando, minería ilegal en la Amazonía”.