El grupo mexicano presentará en septiembre en una gira por la Argentina su nuevo álbum «El objeto antes llamado disco», que fue grabado junto a Gustavo Santaolalla en unas sesiones ante público en Buenos Aires, Santiago de Chile, México y Los Angeles.

Para la grabación de “El objeto antes llamado disco”, los Tacuba decidieron realizar una experiencia bien particular, que fue realizar sesiones de grabación en Buenos Aires, Santiago de Chile el Distrito Federal mexicano y Los Angeles, siguiendo a Gustavo Santaolalla como productor.

En una charla con Télam, el tecladista Emanuel de Real explicó que «primero queríamos hacer un proceso de grabación bien ortodoxo, pero como Gustavo andaba trabajando en la Argentina surgió la idea de hacer estas sesiones».

Café Tacuba ensayó durante varios meses las canciones nuevas, hizo los demos y se las presentó al ganador de dos Oscar, que les dijo «así están bien, no hay que cambiarles el espíritu, casi no necesitan retoques».

«Así que decidimos hacer unos shows con registro en público, unas sesiones, pero no donde el público tuviera una participación sonora, sino que lo que hicimos fue grabar el disco ante un auditorio, salvo unos aplausos que metimos en una canción», precisó.

En este punto, lo importante fue «ver cómo iba a afectar a las canciones, el hecho de tocarlas ante público, cómo nos iba a afectar tocar ante la gente».

«Teníamos com una guión de una obra de teatro con cuatro actos: Buenos Aires, Santiago, el DF y Los Angeles. Arrancábamos el show respetando el orden con el que las canciones quedaron en el disco», repasó el tecladista.

Eso incluyó en varias de las sesiones tocar varias veces una grabación o que el cantante Rubén Albarrán tuviera que grabar sólo a capela su voz en una nueva toma, como sucedió en Buenos Aires, o que Joselo Rangel metiera de nuevo toda una toma de su guitarra.

A la hora de la mezcla, Santaolalla, Aníbal Kerpel, y el ingeniero de sonido Joe Cicarelli tomaron para armar cada canción, una línea de bajo de Buenos Aires, la parte de guitarra de México, la voz de Chile y los bajos y teclados de cualquier otra sesión.

«Esa mezcla no le hizo perder la esencia a cada canción, sigue dándole mucha energía a cada momento. Obviamente que fue como armar un rompecabezas, pero fue muy divertido, tuvo mucho de aventura», agregó.

«También sucedió que tal canción evolucionó de Buenos Aires a Los Angeles, por eso en el disco van a escuchar son combinaciones de todos lados, de todos los países donde grabamos».

Meme hizo un balance muy positivo de la grabación, que los Tacuba emprendieron luego de tres años sin grabar, ya que consideró que «sobre la marcha fuimos viendo cómo se subsanaban las diferencias, además la gente hizo más amistosa la experiencia y la grabación del disco».

«La gente nos hizo ejecutar de manera diferente y logró que todo fuera más fraternal. Para nosotros -insistió- ayudó mucho al disco, lo benefició, le dio un brillo especial».

Sobre el sentido que querían darle al álbum, Meme, uno de los compositores del grupo, reconoció que «no estuvo muy pensando, no teníamos idea de dirigirlo hacia algún lado».

En cambio, el tecladista informó que «la distancia sirvió para generar canciones, el hilo conductor fue la química entre nosotros para componer una canción. Porque son canciones muy diversas entre ellas. Es un disco breve, son 10 canciones y no dura mucho».

En este disco, la banda prescindió de su baterista Luiz Alberto Ledesma Blum y Meme se hizo cargo de programar las cajas de ritmos de un disco que mezcla ciertos instrumentos más acústicos como una kalimba, ukuleles, un corno chileno, charangos, contrabajos, pero a la vez, muchos teclados, guitarras eléctricas y bajo con abundantes pedales y efectos.

«El disco tiene un cierto hilo conductor, pero también es una colección de canciones, porque nosotros somos cuatro compositores. Tenemos una experiencia en la vida que se ve reflejada en la gira, hemos vivido muchas cosas, tenemos hijos, a nivel espiritual tenemos mucho que decir», detalló.

Los Tacuba, es decir Meme, el cantante Rubén Albarrán, el guitarrista Joselo Rangel y el bajista Quique Rangel visitaran la Argentina en septiembre para actuar el 13 en la Plaza de la Música en Córdoba, el 15 en el Festival MoviStar Free Music que se realizara en el Planetario y el 16 en La Trastienda de La Plata.