Los padres esperan que los directivos de las escuelas tomen una decisión. Hubo una denuncia anónima.

Los dos docentes que integrarían una red de pedofilia mundial continúan siendo buscados por la policía tras los numerosos allanamientos llevados a cabo durante el viernes, en Andalgalá. Según información a la que pudo acceder El Ancasti, hasta anoche el paradero de los educadores sospechados era desconocido y seguía en pie la orden de captura dictada por el Juzgado de Garantías y de Menores a cargo del juez Rodolfo Cecenarro y el secretario Alejandro Scidá.
Las tareas realizadas por el personal de la Delegación Catamarca de la Policía Federal y del perito de la División «Delitos tecnológicos» llegado desde Buenos Aires se extendieron hasta las primeras horas de ayer a raíz de una denuncia anónima.
Al parecer, un ciudadano denunció en el Juzgado local que en un domicilio céntrico se realizaban filmaciones y en las que era frecuente el ingreso y egreso de menores.
Ante esta situación, personal especializado que ya estaba culminando el papeleo de los allanamientos realizados durante todo el día se dirigió hacia el inmueble situado frente a la plaza principal.
Según informaron fuentes consultadas por este diario, en el lugar, que estaba deshabitado, se encontró material pornográfico registrado en discos compactos, los cuales fueron secuestrados al igual que el resto de lo incautado en el ciber y en la casa de uno de los docentes.
El primer lugar en ser allanado fue un ciber céntrico, debido a que la dirección de IP aportada por la Interpol conducía al local comercial de donde se enviaban los correos electrónicos.
La PC empleada como servidor quedó secuestrada, además de una notebook de la que se extrajo un listado de clientes de los últimos años y actualizado, ya que el ciber brindaba servicio de Internet a gran parte de la comunidad.
La pesquisa obtuvo la información de que había sospechosos que se dedicaban a observar pornografía infantil. Por esa pista es que se allanaron los domicilios de los docentes.

Conmoción
Por otro lado, la comunidad andalgalense se vio convulsionada con la noticia y hubo preocupación por conocer las identidades de los docentes, los cuales ejercen en escuelas de nivel primario y secundario.
Según trascendió, los directivos de los establecimientos escolares no habrían tomado ninguna medida con respecto a los profesores de Geografía e Historia, quienes están bajo la lupa de la Justicia.