Diputados y senadores de diferentes bloques coincidieron en la necesidad de abrir el debate en el Congreso sobre la posibilidad de que los jóvenes puedan ejercer el derecho a voto de manera optativa.

El senador del Frente para la Victoria, Aníbal Fernández, autor de una de las iniciativas en ese sentido, adelantó que la semana próxima la cámara alta podría estar en condiciones de hacer la primera reunión de comisión para debatir el tema.

«Si a los 18 años un joven puede disponer de su patrimonio, a los 16 años puede ejercer sus derechos», explicó el senador nacional en declaraciones a radio La Red, al sostener que en la actualidad «la juventud madura más rápido» que 80 años atrás.

Aclaró, en tanto, que la ley propone que los jóvenes puedan «ejercer en forma voluntaria sus derechos», al sostener que nadie piensa en «obligar» sino que sólo lo hagan los que están interesados en hacer.

A su turno, el titular del bloque de diputados oficialistas, Agustín Rossi, aseguró que «resulta totalmente razonable», además de «relevante» la iniciativa y sostuvo que se trata de «una ley muy importante que amplía la participación de los ciudadanos en la política argentina».

Rossi explicó además que la iniciativa sigue un lineamiento lógico, si se tiene en cuenta «cuando se fijó en 21 años la edad para emanciparse, y después de un fuerte debate, se estableció en 18 años la edad para votar».

En la misma línea, el diputado nacional por el Frente para la Victoria, Carlos Kunkel, afirmó estar «absolutamente convencido que tiene que abrirse la posibilidad de participación en forma voluntaria» de los jóvenes a partir de los 16 años.

Kunkel argumentó además que «el peronismo siempre propició una ampliación de la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones» de todos los temas.

La iniciativa recibió además el respaldo de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) a través de su titular, Igal Kejsefman, quien sostuvo que «los adolescentes toman decisiones y tienen responsabilidades que antes no asumían: eligen dónde ir, cómo actuar tanto en situaciones en la calle o en ámbitos como los colegios».

Desde la oposición, en tanto, el diputado socialista Roy Cortina, que integra el FAP, adelantó en declaraciones a Télam que apoyaría la iniciativa «siempre y cuando sea optativo» y consideró que el debate «debería ir acompañado de una política integral para la juventud».

Cortina aclaró que se trata de su «opinión personal» y que el tema seguramente será discutido en las reuniones semanales que mantiene el Frente Amplio Progresista (FAP) para tener una posición partidaria.

«Nos parece positivo. Nosotros lo planteamos como un paso en términos de democratización institucional porque en la Argentina a esa edad los pibes están obligados a salir a trabajar para pagar la olla en su familias», opinó Claudio Lozano, del FAP, autor de otra de las iniciativas.

Sin embargo, Lozano dijo a Télam que no creía que exista gran diferencia entre el proyecto impulsado por el oficialismo y el de su autoría, al reiterar que «tenemos una visión positiva del proyecto. No nos preocupa la razón coyuntural del oficialismo para que se le dé tratamiento».

Por otro lado, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, consideró que «no es mala idea» que los jóvenes de 16 años puedan decidir si ejercen el derecho al voto y advirtió que la iniciativa «debe estar muy bien fundamentada» para «evitar que sea mal interpretada».

Carlotto destacó en declaraciones a Télam que esa medida «es un reflejo de la modernidad» en la que los jóvenes «tienen acceso a mucha información desde muy chicos».

«Se está bajando de edad en la mayoría de los actos en los que están involucrados», señaló la titular de Abuelas, al remarcar que ese planteo también se presenta «en algunos sectores cuando piden bajar la edad de imputabilidad de los menores».