A 35 años de la muerte de Elvis Presley se presenta en la Casa de la Provincia del Chubut una muestra en su homenaje, con valiosas piezas aportadas por el coleccionista Alfredo Ayul, quien definió el hábito de reunir material de su ídolo como “un modo de vida”.

Entre las piezas que ilustran la muestra se puede encontrar el primer disco de vinilo de Presley que salió a la venta en 1950, el primero que se vendió en Argentina en el año 1956 y además todos los formatos que existen con música del artista, como DVD, magazine, cassette, CD, discos simples y larga duración.

Para este coleccionista patagónico, la iniciativa al principio representó un desafío, ya que el excesivo celo brotaba por el valor de cada uno de los objetos del “Rey”, junto con la preocupación de que el material pudiera dañarse o perderse.

“La gente debe saber que es hermoso coleccionar cosas, lo que pasa es que uno cuida cada cosa que tiene, porque cada cassette o magazine esconde una historia de vida para conseguirlo”, expresó con sinceridad.

El amor de Ayul por el “Rey del Rock and Roll” data del año 1975, cuando con catorce años fue al cine y, al no llegar una película de Buenos Aires, expusieron una de Elvis y, relata, “nada fue lo mismo”.

“Al otro día me compré mi primer disco de Elvis con los mejores 40 temas de ese momento, de edición argentina. Fue un viaje del cual no volvés. Hoy lo que quiero es compartir esto con la gente, ya que la gratitud cuando te dicen que está lindo lo que presentás te da fuerzas a mostrar lo tuyo”, agregó.

Consultado sobre lo que más le gusta del músico, afirmó que es “la impronta que tenía”, aunque además admira su voz, que, según dijo, “lo cautivó”.

Ayul relató que la muestra fue posible gracias a la ayuda del gerente de Relaciones Institucionales del Gobierno de Chubut, Christian Blotta, quien ya lo había apoyado en dos presentaciones en Comodoro Rivadavia, y luego colaboró para concretar el traslado a Buenos Aires.

Son muchas las anécdotas que el fanático chubutense atesora sobre este ícono de la música estadounidense nacido en 1935.

“Siempre para el aniversario de su muerte, el 16 de agosto, hago en la FM Records de Comodoro un especial sobre la muerte de Elvis y este año fueron doce horas continuadas con locución, música e historia sobre este grande”, indicó en diálogo con Télam.

Entre las aventuras más insólitas que vivió por su fanatismo por el “Rey”, Ayul cuenta que recorrió 700 kilómetros de polizón para ir a ver una película en la ciudad chubutense de Esquel.

“Tenía 16 años y proyectaban una película de Elvis en Comodoro, pero por problemas de los vuelos no llegó. Entonces la pasaban en Esquel, así que viajé de polizón un día viernes en un colectivo de larga distancia y sentado en el pasillo”, recordó.

“Luego llegué a la localidad de Tecka y de ahí hice dedo por los cien kilómetros que me quedaban para llegar. El sábado vi la película y como tenía familia en Esquel me dieron plata y regresé el domingo”, agregó entre risas.

Ayul explicó que durante los primeros diez años de idolatría por el músico fue muy complicado conseguir material de Presley, algo que se facilitó gracias a la tecnología y redes sociales.

“Conseguí objetos de mucho valor por ejemplo de Brasil, España, Italia, pero busco más material de Estados Unidos, donde él nació, y de Argentina, donde yo vivo”, afirmó.

En relación a las muchas especulaciones sobre la posible vida de Presley en Argentina, Ayul consideró que se trata de “un mito”.

“Se dice eso porque el 16 de agosto de 1977 aterrizó un avión en el aeropuerto de El Palomar desde Memphis con gente que no estaba identificada. Además el charter había sido alquilado por una persona con el nombre de John Barrow, nombre con el que Elvis se hacía llamar cuando no quería ser reconocido en sus viajes”, agregó.

Uno de los deseos del coleccionista es visitar la ciudad norteamericana de Memphis, donde yacen los restos del “Rey”, ya que “sería lo más cerca de Elvis que uno podría estar”.

“No puedo viajar porque no me animo a hacerlo en avión, pero seguiré intentándolo”, reconoció.