El saudí Said Shahari murió junto a otros seis insurgentes en un ataque del Ejército local, según informó el ministerio de Defensa del país árabe. El grupo terrorista asumió la autoría de los atentados que dejaron 90 muertos y más de 400 heridos ayer en Irak

En un breve comunicado, la cartera de Defensa indicó que la operación de las Fuerzas Armadas yemeníes causó la muerte de siete miembros de Al Qaeda en la provincia de Hadramut, al este del país, incluyendo la del número dos Said Shahari (foto).

El ministerio, que no precisó en su nota si el ataque fue efectuado por la aviación militar yemení o por las fuerzas terrestres, consideró la muerte del dirigente de Al Qaeda «un golpe doloroso a los remanentes de los elementos terroristas».

Al Shahri, apodado Abu Sefian al Asdi, es el ayudante del yemení Naser al Wahishi, el emir de Al Qaeda en la península arábiga, desde el anuncio de la fundación de la organización en Yemen en 2009. El fallecido estuvo preso en la cárcel de Guantánamo, de donde fue liberado en 2008, cuando regresó a Arabia Saudita para poco después trasladarse a Yemen.

En febrero de 2011, las autoridades yemeníes anunciaron la muerte de Al Shahri en una explosión causada al manejar los terroristas varios artefactos en la provincia de Abian, en el sur del país, pero esta información resultó ser falsa.

Ayer, el presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, aseguró que las fuerzas de seguridad lograron frustrar tres atentados simultáneos con coches bomba que Al Qaeda pretendía perpetrar en la capital Saná y en otras dos ciudades.

Al Qaeda viene aumentando su actividad en Yemen debido a la situación de inestabilidad que vive el país desde que en enero de 2011 estallaran revueltas populares contra el entonces presidente, Ali Abdalá Saleh.

Después de que Saleh cediera el poder en febrero pasado a Hadi, que entonces era vicepresidente, el Ejército yemení lanzó una operación militar en el sur del país y consiguió liberar las zonas que controlaba la organización terrorista.

Hoy, el brazo iraquí del grupo terrorista, conocido como el Estado Islámico de Irak, asumió la autoría de la oleada de atentados que causaron el domingo la muerte de más de 90 personas y dejó heridas a más de 400.