En la novela «Última resaca» (Hangover Square, 1941) -publicada por primera vez en castellano-, el escritor británico Patrick Hamilton evoca un nebuloso mundo de bares, pensiones y seres pasados por alcohol.

La novela captura las premoniciones de catástrofe que impregnan la vida londinense en los meses previos a la Segunda Guerra Mundial.

La novela, a cargo de la editorial Manantial y traducida por Pedro B. Rey, se sitúa en Londres, 1939, en Earl’s Court, un turbio territorio de pubs, donde George Harvey Bone le sigue los pasos a Netta, una mujer de la que está locamente enamorado.

Netta es fría, distante, desdeñosa y cruel, pero al protagonista le resulta irresistible. George vaga a la deriva en un infierno etílico, excepto durante sus períodos «muertos», cuando en la cabeza algo le hace clic

Patrick Hamilton nació en Inglaterra en 1904 y falleció en 1962. Fue un escritor y dramaturgo cuya creación más conocida es «La soga», obra de teatro de gran éxito que fue adaptada para el cine por Alfred Hitchcock en 1948. En 1938 estrenó «Luz de gas», que tuvo un enorme éxito y que también fue llevada al cine.

Pero su obra no se detiene allí, escribió novelas de gran nivel, aclamadas por la crítica, como: «The Slaves of Solitude» (Los esclavos de la soledad) y fue reconocido por sus pares como uno de los mejores escritores ingleses de la primera mitad del siglo XX: Graham Greene, J. B. Priestley y Doris Lessing, entre otros, tuvieron una alta consideración por él.

 

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