Rebeca Méndez Jiménez estaba por casarse con su prometido, y un par de días antes, éste se fue a pescar y desapareció. Desde ese día, ella lo esperaba de blanco en el muelle

Conocida como «La loca del muelle», Rebeca pasaba todos los días esperando a Manuel, con quien tenía previsto casarse en 1971, pero éste nunca regresó, y ella igualmente se quedó allí, a la espera. Para los sanblaseños, Manuel, como tantos otros pescadores, fue víctima de alguno de los huracanes.

A los 63 años y con severos problemas mentales, falleció el pasado domingo, y recién ahora los familiares confirmaron la noticia a la prensa, informando que solicitaron al ayuntamiento de San Blas las facilidades para cumplir con su última voluntad: esparcir sus cenizas al mar desde el muelle.

La historia que Maná popularizara en 1997 explicaba la real historia de Rebeca, que desde el mismo día en que estaba prevista la boda acudió al muelle, en Nayarit, y, como relata el tema: «Su cabello se blanqueó, pero ningún barco a su amor le devolvía».

Rebeca pasó un corto tiempo vendiendo dulces en Puerto Vallarta, vestida de novia aún, y allí tuvo un encuentro fortuito con Fher, cantante del grupo, a quien le relató la historia de amor trunca, y quien se interesó por la historia.

El alcalde, Porfirio López Lugo, informó que hace algunos meses se está estudiando el proyecto de erigir una estatua que conmemore a la mujer que diera fama mundial al puerto. Incluso adelantó que espera la presencia del grupo para el momento en que se devele la estatua.