Cristina Kirchner anunció en la Asamblea General de las Naciones Unidas que mañana se desarrollará un  encuentro entre el canciller Héctor Timerman y su par de la República Islámica de Irán. La reunión fue solicitada por Teherán. «Espero avances concretos», declaró

«Mi país, que sigue reclamando diálogo como un instrumento universal y, también, como un tema particular en la causa Malvinas, y he decidido instruir para que (la reunión) tenga lugar aquí, en Naciones Unidas, en una reunión bilateral entre ambas Cancillerías», declaró Cristina Kirchner.

De ese modo la Argentina respondió afirmativamente a un pedido que había cursado la semana pasada la Cancillería iraní sobre sus intenciones de reunirse con Timerman.

La reunión entre la Argentina e Irán se da en el marco de los juicios que se realizan en el país por la voladura de la embajada de Israel y de la AMIA. En este último caso, hay sospechas concretas sobre la participación de ciudadanos iraníes –entre los cuales hay funcionarios y ex funcionarios– en los atentados.

«Espero resultados de esa reunión, resultados de la manifestación que ha hecho la República de Irán de querer colaborar con el esclarecimiento del atentado», continuó la jefa de Estado.

Cristina Kirchner recordó que «el conflicto desatado por el atentado data de 1994», mientras que Néstor Kirchner se hizo cargo del gobierno en 2003, cuando «habían pasado nueve años sin obtener ningún resultado en la investigación».

«La eventual propuesta de la República Islamista de Irán será sometida en mi país a consideración de las fuerzas políticas con representación parlamentaria, ya que es un tema muy importante para que sea considerado sólo por el Poder Ejecutivo», señaló la jefa de Estado.

Durante este tramo del discurso, la mandataria se dirigió a los familiares de los fallecidos en el atentado a la AMIA: «Les digo que tengan la certeza de que esta Presidente no va a tomar ninguna resolución sin consultar con quienes han sido víctimas directas, al igual que con las fuerzas políticas del país».

En 2010 y 2011, la Argentina había planteado ante la ONU la posibilidad de que los juicios se realicen en un tercer país, chance que será reflotada mañana en el encuentro en el que participará Timerman.