El presidente de los Estados Unidos criticó a Ahmadinejad. “Un Irán armado amenaza a Israel y a la economía global”, advirtió

El mandatario estadounidense comenzó su discurso con el recuerdo del fallecido embajador de Libia, Chris Steves. Hizo un racconto de toda su vida previa a la llegada a Trípoli. “Apoyo el nacimiento de una nueva democracia. Amaba su trabajo, se sentía orgulloso de su país y veía dignidad en las personas con las que se reunía”, recordó Barack Obama.

“Les cuento esta historia porque Chris Stevens refleja lo mejor de Estados Unidos, generó puentes. Tenía principios, como vivir con dignidad, justicia y oportunidad. Los ataques fueron ataques a los Estados Unidos”, afirmó Obama que agradeció al pueblo y al Gobierno libio por el apoyo.

“Si mantenemos nuestros ideales, no se necesitarán más guardias en nuestras embajadas o escribir penosos lamentos”, advirtió el estadounidense. “Hoy debemos afirmar que nuestro futuro será decidido por gente como Stevens y no como sus asesinos”, instó.

Obama recordó el espíritu democrático en el mundo árabe y en África. Ya a un año de la inmolación del vendedor tunecino de verduras, “comenzaron las elecciones en la región”. Sin embargo, marcó que la senda de la democracia no termina con el voto, “y los episodios de la semana pasado lo atestiguan”, dijo.

“La democracia verdadera es un trabajo duro, los que estamos en el poder debemos resistir la tentación de reprimir a los disidentes. Siempre habrán extremistas que aviven la llama del odio y la división… hemos visto convulsiones que fueron acompañadas de un cambio”, reflexionó.

El mandatario también habló de la tolerancia, en clara referencia al video “crudo y de mal gusto”. Y reafirmó que el Gobierno de los EEUU no tiene nada que ver con ese video. “Fue un insulto no sólo a los musulmanes, sino a todos los Estados Unidos, porque respetamos la libertad de culto. Comprendemos por qué la gente se ofende por los videos. Nuestra Constitución consagra la libertad, por eso no los prohibimos”.

“La gente dice cosas horribles de mí todos los días, pero siempre voy a defender el derecho para que lo hagan”, dijo y despertó el aplauso de la audiencia.

El presidente estadounidense aseguró que el arma más fuerte contra el odio es tener más debate. “Yo sé que no todos los países aquí presentes comparten estos principios, pero hoy, que cualquiera con un celular puede diseminar opiniones distintas a través de un clik, no podemos detener el flujo de información. ¿Entonces, qué hacemos? Nada justifica la violencia sin sentido” e insistió: “Nada habilita la destrucción y muerte. En  este mundo moderno, tenemos que responder a ese discurso cargado de odio. Necesitamos enfocarnos en las tensiones entre Oeste y Oriente, cuando esa parte del mundo se está moviendo a la democracia”.

 

“Los Estados Unidos no van a dictar los términos de la transición en el mundo árabe”, afirmó. Sin embargo, remarcó que nunca se van a retirar del mundo. Obama explicó que siempre prevalecerá el espíritu de respeto mutuo. “Hay que generar alianzas económicas, políticas, culturales que generen estabilidad”, afirmó.

“Los musulmanes son los que más han sufrido en manos de los extremistas”, apuntó Obama, al tiempo que enumeró los casos de musulmanes asesinados tras la muerte del diplomático estadounidense.

 

Por la «construcción de un nuevo futuro»

 

“Hay que dejar la politiquería atrás y enfrentarnos a las promesas del futuro y a los errores del pasado. Y EEUU está listo para trabajar con todos los que quieran un mejor futuro. Ese futuro debe ser por aquellos que lucharon por unidad en la plaza Tahrir y no por los que asesinaron a los cristianos coptos”.

“El futuro no es para los que se mofan de Mahoma, pero tampoco es para los que niegan el Holocausto”, afirmó Obama

Sobre el histórico conflicto entre israelíes y palestinos, Obama dijo que el destino es claro: “Un estado judío seguro y un Estado palestino independiente y próspero”.

También habló de la brutal represión en Siria: “Tenemos que trabajar por una Siria unida, sin miedo, por eso trabajaremos con sanciones y consecuencias para quienes cometan crímenes. También respaldaremos a los que lo combatan”.

Casi llegando al final de su discurso, analizó las ambiciones atómicas de Irán. “Vemos una senda de violencia que no ayuda a nadie. El pueblo iraní tiene una historia invaluable, pero el Gobierno restringe las libertades, apoya a terroristas, le da armas a un dictador en Damasco”.

Según advirtió, los Estados Unidos quieren resolver este asunto a través de la diplomacia. “Creemos que aún hay tiempo, pero ese tiempo no es ilimitado. Un Irán armado amenaza a Israel y a la economía global. Haremos todo lo posible para evitarlo”, afirmó.