El presidente de la DAIA, Aldo Donzis, señaló a Infobae que la reunión entre el canciller Héctor Timerman y su par iraní sólo puede servir «si se establecen las condiciones para avanzar en el camino judicial». Desde el Centro Wiesenthal también dudan de la efectividad del encuentro

La presidente Cristina Kirchner anunció esta tarde ante la Asamblea General de la ONU que instruyó al canciller Héctor Timerman a que mantenga un encuentro bilateral con Ali Akbar Salehi. Y la comunidad judía tomó nota, pero expresó sus dudas sobre la efectividad de la reunión.

En diálogo con Infobae, el titular de la DAIA señaló: «Siempre nos opusimos a las reuniones bilaterales y de diálogo porque hemos visto que sólo lo pedían para dilatar tiempos y no colaborar con la Justicia argentina».

«Somos escépticos porque todos los antecedentes han demostrado que Irán no contribuye; pero de esta manera quizá quede definitivamente en evidencia que no quiere colaborar con la Justicia», analizó Donzis.

«El encuentro sirve si se establecen las condiciones para avanzar judicialmente y declaran los sospechosos que ya están señalados; pero uno es escéptico por las declaraciones de Ahmadinejad, quien dijo que jamás va a presentar a sus connacionales ante la ley», finalizó el representante de la DAIA.

Más dudas de la comunidad judía

Aunque la jefa de Estado reclamó «propuestas concretas» de Irán, Sergio Widder (director ejecutivo del Centro Simon Wiesenthal) no encontró motivos para ilusionarse: «Somos muy escépticos, porque Irán no dio señales de que vaya a dar respuestas».

«Argentina lucha para que haya Justicia e Irán promueve el terrorismo», remarcó el representante del Centro Wiesenthal, y agregó: «No podemos tener esperanzas de que haya avances concretos».

En cuanto al efecto que causó el anuncio, Widder explicó por qué no lo tomó por sorpresa: «Desde el momento en que Cancillería puso en conocimiento público la solicitud iraní, entendimos que la reunión tenía grandes chances de concretarse, así que confirmó algo que suponíamos».

El Centro Simon Wiesenthal ya había enviado una carta al canciller Héctor Timerman, para expresarle que «no puede haber un diálogo válido entre la Argentina e Irán hasta que se haga justicia en la causa AMIA».

El anuncio no modificó esa posición. «Lo de hoy no cambia lo que planteamos hace unos días, no es ninguna señal alentadora. Antes se tomaron un año para responder y esta puede ser otra maniobra dilatoria», concluyó Widder.