El megabuscador se convirtió en una herramienta fundamental para la humanidad. Tuvo varias caídas, pero sigue en pie.
MOUNTAIN VIEW, Estados Unidos.- Nadie, ni siquiera los propios inventores, pensaron que aquello que surgió en un pequeño garage, la tarde del 27 de septiempre de 1998, sería uno de los inventos más revolucionarios de la actualidad. Hoy, Google cumple 14 años. El «encontrador» es utilizado por estudiantes, empresarios y todo tipo de personas para responder desde lo más fundamental y básico, hasta dudas especializadas.

Si hablamos de éxitos, el «gigante de internet» es un generador de hits. Google Maps, Google Streetview, Google Earth, Picasa, Blogger. Ni hablar de Gmail, uno de los servicios de correo más utilizados y mejor calificado por los internautas; y Google Chrome, el navegador que desbancó a Internet Explorer y Mozilla Firefox, juntos. El sistema operativo para móviles, Android, también puede agregarse a esta lista. Es el elegido de numerosas marcas, fabricantes de smartphones, y utilizado por millones alrededor del mundo. Mientras tanto, el reciente lanzamiento de Google Drive (otrora Google Docs), servicio de almacenamiento remoto basado en la nube, poco a poco se abre camino en esta rama inexplorada, ahora en boca de todos.

Sin embargo, hubo varias caídas que Sergey Brin y Larry Page -creadores de Google- quisieran olvidar. Fue, justamente, cuando el megabuscador quiso imitar y superar servicios ya existentes, o evolucionar, que chocó contra una pared. En algunos casos, la gente no estaba preparada para las novedades. En muchos otros, el producto fue irrelevante.

La lista de fracasos comienza con el más grande reconocido por los internautas: Google Wave. Uno de los emprendimientos más atrevidos y ambiciosos que se conoce hasta ahora. Red social, chat, colaboración on line y en tiempo real, todo, en una misma plataforma. Sin embargo, y pese a lo novedoso del concepto, fueron muy pocos los que dieron su aceptación a la herramienta. Fue cerrado definitivamente hace algunos meses.

Google Video es otro de los ya desaparecidos productos del megabuscador. Comenzó como una plataforma para traer contenido offline a la red; es decir, que las televisoras volcaran su contenido hacia internet a través de su firma. Al no tener gran aceptación, el servicio se amplió universalmente a cualquier interesado en subir su material pero, con YouTube en el mismo mercado, la compra del portal de videos fue un alivio que parecía inevitable.

La lista de intentos de Google por mejorar servicios ya existentes sigue con Google Answers. La idea era similar a la del popular Yahoo! Answers, con un interrogador y varias personas que responden a la duda. La diferencia, fructuosa para algunos, fue que aquellos que contestaran a alguna de las preguntas recibirían dinero a cambio, el cual saldría del bolsillo de quien emitía la pregunta, algo que hizo dimitir del servicio a muchos curiosos.

¿Alguien se acuerda de SearchWiki? Una idea original: el usuario tiene la posibilidad de modelar su página de resultados de busqueda a su propio antojo, basándose en su retroalimentación. ¿El problema? Nadie lo usa.

Por último, Google Knol. Era un servicio mediante el cual era posible compartir conocimientos en línea, escribir artículos, sugerir ediciones o leer lo que otros han escrito y compartirlo. Una idea genial, si no existiera Wikipedia.

A esta larga lista de caídas podríamos sumar otras dos. Primero, Google Buzz, el «Twitter de Google». El concepto era idéntico al de la red de microblogging. Era utilizado, mayormente, por los usuarios de Gmail. Ya no se encuentra disponible, aunque los usuarios aún guardan sus publicaciones intactas. Cómo olvidarse del reciente Google+ (Plus), el «Facebook de Google». Actualmente posee más de 400 millones de miembros. Sin embargo, una parte muy pequeña de estos la utiliza frecuentemente. El pronóstico podría ser negativo y quizás haya novedades en un par de años.

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