Hubo un triple atentado con coches bomba en Aleppo, contra puestos y edificios de las tropas del régimen.

Los rebeldes sirios lanzaron una ofensiva contra las fuerzas del régimen con ataques y atentados en distintos lugares. El más importante fue un triple atentado en Aleppo, la gran ciudad del norte de Siria, donde murieron al menos 40 personas, en su mayoría militares.

En Damasco se observó un enorme despliegue de seguridad en las entradas para contener el avance de las milicias opositores. En la última semana se vienen registrando  violentos combates en la capital del país.

En cuanto a Aleppo, dos coches bomba explotaron temprano con un intervalo de un minuto en dos calles cercanas a un club de oficiales militares, en el corazón de la ciudad. Luego estalló un tercer vehículo cargado con explosivos a 150 metros de la plaza central.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que citó fuentes médicas, hubo por lo menos 40 soldados y oficiales muertos, y unos 100 heridos. “Las explosiones tomaron como blanco un club de oficiales militares y puestos de control del ejército regular», indicó la ONG.

La televisión oficial, que culpó a  grupos «terroristas» del ataque, emitió imágenes de enormes destrucciones en la plaza, con al menos dos edificios totalmente derrumbados y cadáveres entre los escombros.

Desde el inicio de la revuelta contra el régimen de Bashar al Asad en marzo de 2011, que se transformó con los meses en guerra civil en respuesta a la represión, las autoridades califican a los rebeldes de «terroristas» apoyados por el extranjero.

En 18 meses de guerra civil, más de 31.000 personas murieron, en su mayoría civiles, según el OSDH. No se vislumbra ninguna salida al conflicto debido en parte a las profundas divisiones en el seno de la comunidad internacional, entre Occidente que reclama un salida del presidente Bashar al Assad, y el eje Rusia-China-Irán, aliado de Damasco.

La violencia en Siria repercute regularmente en los países vecinos, como Jordania, Turquía, Irak o Líbano, a donde recurren los refugiados. Pero también en esos estados, especialmente en la frontera, hay enfrentamientos entre partidarios de Assad y opositores.

El número de sirios refugiados en los países limítrofes se triplicó en estos tres últimos meses, para sobrepasar los umbrales de los 300.000, anunció el martes el Alto Comisionado de la ONU para los refugiados.