El primer viaje de amor se dio en Venecia, cuando la relación entre Jorge Rial y Mariana Antoniale se confirmaba en todas las portadas de revistas.

Luego, llegó Aruba, que fue una escapada familiar con Rocío y Morena, las hijas del periodista, con quienes  consolidaron la «nueva familia» a la que se refiere Rial.

Pero sin dudas, su paso por Estados Unidos puede traer consigo varias sorpresas: «Cada día damos un paso más adelante. Con Mariana no nos cuidamos, así que disfrutamos a full la relación y tenemos ganas de que llegue el bebé», confesó el periodista a Gente.

A pesar de que «Loly» tenga 24 años, Jorge la describe como «una mina con otra cabeza» que supo cambiar su vida rotundamente.

Es que el conductor de Intrusos atraviesa un complejo divorcio con Silvia D’auro, que incluye el pedido de tenencia de sus dos hijas.

«No quiero que suene a una lucha judicial, es más bien una decisión de mis hijas de querer venir a vivir conmigo, ¿se entiende? Ellas eligen y quieren estar conmigo. Lo que más anhelo y lo único que me importa es verlas felices», explicó.

Aunque el proceso con Silvia viene complicado: «Hace poco tuve que bancarme que revisaran mi casa de punta a punta, la caja fuerte, todo. Se presentaron oficiales de justicia pero el abogado de mi ex (Eduardo Sande), acompañado por ella, preguntaba con insistencia dónde estaban las bombachas de Loly. ¿Para qué? ¿Con qué derecho? Me humillaron, vinieron a eso».

«Creo que es injusto. Espero que me deje un poco paz porque lo que más anhelo es reconstruir mi vida. Basta de agresiones», deslizó.

Y la realidad es que lo está haciendo: con una convivencia ya oficializada y con proyectos en todo sentido.

«Ya le hice un lugar en mi vida y en mi clóset también. Mariana es mi mujer, ponele el nombre que quieras».