Acompañada por cuatro de sus ministros, Cristina Kirchner se reunió con el titular de la central obrera, Antonio Caló, y el consejo directivo. Los antimoyanistas le entregaron un petitorio, al que adhirieron los 102 sindicatos

La presidente Cristina Kirchner recibió hoy en la Casa Rosada a la flamante conducción de la CGT oficialista y antimoyanista, encabezada por el metalúrgico Antonio Caló, elegido el jueves pasado por los trabajadores de 102 gremios.

Según pudo saber Infobae.com, acompañaron a la mandataria los ministros Julio de Vido (Planificación Federal), Hernán Lorenzino (Economía), Carlos Tomada (Trabajo) y Juan Manuel Abal Medina (jefe de Gabinete).

La jefa de Estado dejó en claro que para el Gobierno el interlocutor válido del movimiento sindical, que se encuentra dividido en tres sectores bien definidos, es el que conduce Caló, en un nuevo gesto de distanciamiento con el camionero Hugo Moyano.

Desde la conducción cegetista se buscó mostrar que la reunión implica la puesta en marcha de «la relación institucional con el Ejecutivo» y trataron con la Presidente reclamos que comparten con el camionero, como la suba del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, el cobro de la deuda que el Estado mantiene con las obras sociales y el recupero de los cargos que el gremialismo tenía en los organismos de seguridad social.

Según trascendió, la delegación sindical le entregó a la mandataria un documento de cinco páginas, al que adhirieron los 102 sindicatos que conforman la central surgida la semana pasada, en el que se deja constancia de una demanda por mejoras salariales e impositivas, y en la que se exige el pago de la deuda que el Estado mantiene con las obras sociales sindicales.

Luego del encuentro, los gremialistas optaron por no hacer declaraciones pero se mostraron optimistas. Es más, algunos sindicalistas esperan un anuncio para mañana, en Casa de Gobierno, antes de la marcha de la CGT opositora.

Mientras, Moyano ratificó en las últimas horas que el sindicato de Camioneros, que en lo formal lidera su hijo Pablo, «ha decidido acompañar la movilización» del próximo miércoles convocada por la CTA disidente, que conduce el estatal Pablo Micheli.

Los camioneros participarán de la movilización pero no realizarán paro, y Moyano adelantó: «Después vamos a salir a pelear, nosotros morimos con las botas puestas, no nos corren con la parada».

Por su parte, Micheli destacó que la alianza que se viene armando entre su sector y el moyanismo es consecuencia de un reclamo de los trabajadores porque «ha ido creciendo la bronca contra el Gobierno».

El reclamo de la CTA cuenta también con el respaldo, entre otros, del titular de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, quien confirmó la participación de esa entidad en la referida marcha».