El equipo rosarino se quedó sin estadio luego de los incidentes que ocurrieron anoche en el «Gigante de Arroyito» frente a Independiente de Rivadavia, en el campeonato del Nacional B

Rosario Central sufrió la suspensión por 60 días de su estadio por los incidentes que protagonizó el manager del club, Gonzalo Belloso, luego del empate 2-2 con Independiente Rivadavia de Mendoza por la novena fecha de la Primera B Nacional de fútbol.
La medida, de oficio, corrió por cuenta del juez de Instrucción Javier Beltramone y luego de que Daniel Vila, «hombre fuerte» de la entidad mendocina, radicara la denuncia en la comisaría 9ª de esta ciudad luego de las agresiones que sufrieron el plantel y el gerente deportivo, Daniel Valls.

 

El empresario no apuntó contra Central pero sí señaló a Belloso y al entrenador de arqueros del club, Hernán Castellano, entre los que participaron de la gresca en la zona de los vestuarios.

 

«Anoche hubo un incidente entre dirigentes y jugadores de Rosario Central e Independiente Rivadavia de Mendoza. La policía debió hacer varios disparos al aire en el sector del playón, afuera de los vestuarios, para impedir que se sumaran los hinchas, porque habían escuchado los gritos de adentro y querían entrar», explicó a medios rosarinos el comisario Guillermo Morgans.
Según testigos, Belloso agredió con golpes de puño en el pómulo izquierdo al gerente deportivo de la «Lepra» de Mendoza, Daniel Valls, cuando la delegación visitante se retiraba del estadio.

 

Ante la situación, se armó una batahola donde también fueron víctimas el volante del equipo de Mendoza Sebastián Longo; el preparador físico, Enzo Storani; y el utilero Cristian González, entre otros integrantes del plantel.
En plenos incidentes, el arquero del equipo mendocino, Josué Ayala, sufrió el robo de pertenencias y documentos. El vicepresidente de la entidad mendocina, Eduardo Carbini,
también responsabilizó a Belloso: “Es un cobarde. Es una vergüenza y nos quisieron ganar de guapo. Agredieron a Valls”, dijo.