Pablo Micheli fue el principal orador de la convocatoria. Durante su discurso calificó como «alcahuetes gratis» a los integrantes de la CGT Alsina y lanzó que su unidad con Moyano es «invencible». Participó la Federación Agraria

La jornada de protesta, que llevaba como lema «Unidad contra el Ajuste«, incluyó cortes de calles y puentes en el conurbano bonaerense, especialmente en los accesos a la Capital Federal, y manifestaciones en todas las provincias del país.

En la Ciudad, los manifestantes, encabezados por Micheli, se concentraron en la esquina de la Avenida de Mayo y la 9 de Julio y desde allí se movilizaron a la Plaza de Mayo, donde se desarrolló el acto central.

El encargado de cerrar el acto fue el propio Pablo Micheli, quien ratificó su alianza con la CGT que conduce Hugo Moyano. El titular de la CTA dijo sentirse «orgulloso de haber empujado para que esta unidad sea posible«, prometió que ambas fuerzas seguirán trabajando en conjunto y sostuvo que de ese modo son «invencibles».

“No hay mejor ejemplo de pluralidad y diversidad que esta plaza. Ojalá miren que se puede construir en la diferencia. La unidad no suma, la unidad multiplica”, indicó.

En ese sentido, Micheli informó que en una conversación que había mantenido esta mañana con Moyano acordaron «no terminar este año sin hacer un paro nacional«. «Por ese camino vamos, hacia el paro nacional», insistió.

Dijo, además, que el próximo 24 de octubre marcharán hasta el Congreso para «impedir que se vote esa ley de mierda«. Se refirió así a la reforma que impulsó el Ejecutivo para regular a las aseguradoras de riesgos de trabajo (ART) y que ya cuenta con media sanción del Senado.

La alocución del líder gremial se vio en varias oportunidades confundida con los cánticos que brotaban de la plaza, en los que se aseguraba que había una sola CGT y una sola CTA.

Micheli, quien reiteró sus críticas al Gobierno por temas como el salario mínimo, el impuesto a las ganancias y el 85% movil, se preguntó qué diría al oficialismo de la marcha, si también calificaría a los manifestantes de «destituyentes», como lo hicieron contra los caceroleros y los gendarmes y prefectos que en los últimos 8 días protestaron por reclamos salariales.

Mensaje a la CGT Alsina  

Micheli reservó buena parte de su discurso a marcar diferencias con el sector gremial que se constituyó recientemente bajo la conducción del metalúrgico Antonio Caló. Recordó que ayer se reunieron con la presidente Cristina Kirchner y observó: «Tanto le chuparon las medias al Gobierno, que yo pensé que algo iban a conseguir». Y agregó que eran «alcahuetes gratis, porque no les dieron ni una limosna».

“No hay peor infierno para un sindicalista que ser carnero y tirar para atrás frente una movilización”, añadió.

Ante una enardecida multitud, Micheli dijo que “ahora se llenan la boca diciendo que hay cinco centrales sindicales», pero aseguró que «hay dos, la CGT y la CTA. Los otros son alcahuetes del Gobierno”.

Otros oradores

Uno de los primeros en tomar la palabra fue Eduardo Buzzi, titular de la Federación Agraria Argentina. El dirigente rural aseguró que «el verdadero campo» está representado en los miembros del sector que se acercaron a la histórica plaza y pidió «un país donde la Justicia tenga más independencia y menos cooptación».

«Necesitamos construir sobre la base de la unidad, no nos dejemos dividir. Todos los gremios y todos los sectores debemos estar juntos», sostuvo Buzzi.

Hugo Moyano no se hizo presente, ya que, según señaló, había asumido un compromiso con el «Momo» Venegas para concurrir a un acto de la Uatre. Pese a esto, la CGT que conduce brindó su apoyo, al igual que el gremio de Camioneros, conducido por su hijo Pablo, que aportó miles de manifestantes.

El vocero de la CGT en la convocatoria fue Juan Carlos Schdmit, quien reconoció que «pudo haber desencuentros y miradas distantes» con la CTA, pero que ahora llevarán «adelante un programa de acción que tenga que ver con la verdadera democracia».

«Tenemos una agenda en común con la CTA, la asignación familiar, que para nosotros tiene carácter universal y que el Gobierno no quiso corregir, convirtiendo la norma en un mamarracho. La reforma impositiva también es un tema común», puntualizó Schdmit, y agregó: «Hay una mayoría de sordos en el gobierno nacional, no reconocen los errores que llevan a cabo».

Por su parte, el legislador del FAP Claudio Lozano dijo en la previa que «tenía la opción de estar en Diputados discutiendo cuestiones totalmente banales», pero que prefirió sumarse a la movilización.

«Estamos ante un gobierno que se pone la camiseta del progresismo mientras crece la inflación y hay un conjunto de puntos que son centrales para resolver los problemas que tiene la Argentina», indicó Lozano, y agregó: «No tenía sentido discutir el presupuesto. Mienten sobre inflación, mienten sobre crecimiento, mienten sobre desendeudamianto».

Y concluyó: «Los que estamos acá estamos tratando de hablar de un país real, que se expresa a partir de conflictos sociales cada vez más crecientes en todo el país».

Tras el acto, el líder de Proyecto Sur, Fernando «Pino» Solanas, dijo que esa fuerza «acompañará las movilizaciones de la CTA en unidad con la CGT de Moyano».

También se acercaron Juan Carlos Alderete (Corriente Clasista y Combativa); Daniel Menéndez (Barrios de Pie); Emilio Cornaglia (FUA); Gustavo Giménez (Movimiento Teresa Vive), y un representante de los pueblos originarios, entre otros.