El presidente boliviano planteó declarar el 17 de octubre «Día de la Dignidad Nacional», por los efectos de la revuelta popular de 2003, que se opuso a la exportación de gas a EE.UU. por un puerto de Chile.

La revuelta se saldó con la salida del país del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada (2002-2003) que, a su juicio, impulsó una política de saqueo y de masacre al pueblo boliviano.

En un acto realizado en el Teatro Raúl Salmón de la localidad de El Alto, en conmemoración de los nueve años de la denominada «Masacre de Octubre», que dejó como saldo más 60 muertos y al menos 400 heridos tras la violenta represión militar, el jefe de Estado puso en debate los resultados de la partida de Sánchez de Lozada, refugiado junto a sus colaboradores en Estados Unidos.

«El 17 de octubre se escapa un grupo de masacradores y saqueadores, que masacraron al pueblo y saquearon nuestros recursos. A partir de ese día empezó a acabarse la explotación y el saqueo a los recursos naturales, por eso debería declarase el 17 de octubre el Día de Dignidad Nacional, hay que debatir eso si será decreto o ley», argumentó en su discurso Morales.

El mandatario boliviano sostuvo que a partir del 17 de octubre de 2003 en Bolivia se registró «un corte profundo» que dejó atrás a los gobiernos de derecha que no querían un Estado con soberanía.

«Es importante revisar ese pasado inmediato de quienes saqueaban nuestros recursos naturales y ahora la otra etapa de recuperar los recursos naturales y como buscar la igualdad», fundamentó.

Asimismo, Evo Morales abrió el debate sobre si realmente debería denominarse «octubre negro» o «octubre de luz o esperanza» porque, a su juicio, posibilitó la nacionalización e industrialización de los recursos naturales.

«Si no hubiera sido ese octubre tal vez no hubiera habido esperanza, yo digo debatamos pese a los muertos y heridos si realmente hemos despertado todos los bolivianos», argumentó.

En esa línea, Morales aseguró que el Estado y el pueblo boliviano «no olvidarán» a las organizaciones sociales que lucharon por la nacionalización de los recursos naturales, entre ellas, los mineros, obreros y el movimiento campesino a la cabeza de la Central Obrera Regional (COR) y la Federación de Juntas Vecinales (FEJUVE) de El Alto que -dijo- son la «vanguardia» del pueblo boliviano.

Indicó en su discurso que el «mejor» homenaje a los caídos en octubre 2003 es forjar la unidad y destacar el esfuerzo del pueblo boliviano, además de la honestidad y compromiso de las autoridades electas.

Por otro lado, Morales aseguró que Bolivia es ahora un Estado con soberanía y dignidad, mientras las potencias «saqueadoras como Estados Unidos registran crisis económica», según despacho de ABI.

«Los países que evitaron el saqueo de los recursos naturales poco a poco van creciendo y los saqueadores ahora están en crisis, cómo potenciaron su economía antes, en base a nuestros recursos naturales y eran potencia económicamente y políticamente», reflexionó.

Finalmente Evo Morales puntualizó que en la actualidad las llamadas potencias exportan a los países de la región: pobreza, crisis financiera y narcotráfico.