En la puerta del estadio de Geba, los pilotos y los paraguas fueron los protagonistas de una noche en que la lluvia no daría respiro.

La garúa constante, que acompañaba con fuertes ráfagas en ocasiones, fue el escenario para el primer show de Luis Miguel en Buenos Aires, luego de haber brindado una exclusiva cena de gala de La Rural.

Pese al mal pronóstico, los fanáticos fueron ingresando con ganas de ver al mexicano, que para compensar  la espera, salió con una gran sonrisa y propuso «calentar la noche».

Así fue como comenzó con «La mujer de fuego», vestido de impecable traje negro, con la elegancia que lo caracteriza.

Siguieron clásicos de sus 30 años de carrera en este The hits Tour que inició, con boleros como: «Tú me acostumbraste», «Sabor a mí» y «La última noche» y hasta se animó a un ‘dúo’ con Frank Sinatra, con el tema «Fly with me». También interpretó los tangos «Por una cabeza», «Uno» y «Volver».

Luego de un breve intervalo, en dónde Luismo aprovechó para sacarse el saco y tomar un poco de aire, volvió con una serie de enganchados que no dieron respiro al público presente, que prácticamente ya se había olvidado de la lluvia.

«Gracias a todos ustedes, porque cambiaron mi vida», dijo Luismi, que acompañado por personal de seguridad, se acercó a las primeras filas para tocar las manos de sus fans y recoger las flores y obsequios que le iban dejando.

Como un clásico en sus shows, se despidió lanzando pelotas inflables, que pateó por el aire y recorrieron todas las filas.

«Gracias, de verdad», concluyó con el último tema «Labios de miel».

Esta noche volverá a presentarse, al igual que el 19, 20 y 21.