Con la presencia del ministro de Desarrollo Social Oscar Pfeiffer y la subsecretaria de Promoción de Inversiones Liliana Álvarez, ayer se llevó a cabo la distribución de semillas a 39 productores que participan del Proyecto Quinoa, a través del cual se implantarán casi 150 nuevas hectáreas a la producción departamental.

«La gobernadora nos pidió que pensemos formas para generar empleo, reactivar la producción y el desarrollo de las personas, y este es un claro ejemplo», subrayó la subsecretaria Liliana Álvarez.
En el mismo sentido, el ministro Pfeiffer opinó que «el Estado ya no puede funcionar solo como lo venía haciendo, por eso es necesario cambiar la estructura económica, lo cual significa que hay que apoyar iniciativas privadas orientadas a brindar servicios y a crear producción». «Hay que crear riqueza para producir riqueza», sintetizó. Al encuentro asistió también el intendente municipal Hugo Ávila.

Mediante este proyecto, los productores minifundistas recibieron entre cuatro y nueve kilos de semilla para implantar en los próximos días, teniendo en cuenta que la primera cosecha podría estar siendo levantada entre diciembre y enero próximos. La empresa Qui-Noa, que impulsa el proyecto articulando con los productores de Tinogasta y los ministerios de Producción y el de Desarrollo Social, tendrá a su cargo la industrialización de este cuasi-cereal, generando alimentos tales como harina de quinoa para elaborar fideos y leche en polvo enriquecida con quinoa, zinc y vitamina C. Por su parte, el Ministerio de Desarrollo Social se comprometió a adquirir la totalidad de estos productos para abastecer la demanda de los comedores infantiles del Programa Nuestro Futuro, que atiende las necesidades alimentarias de alrededor de 77 mil catamarqueños de entre 4 y 14 años. Los funcionarios destacaron la voluntad y decisión que manifiestan los productores que se incorporaron al Proyecto Quinoa, que en esta etapa corresponden a las localidades de Copacabana, la Puntilla, Tinogasta, Fiambalá, Medanitos y Punta del Agua.
Se trata de productores que en su mayoría tienen entre 2 y 3 hectáreas que se encuentran improductivas, lo cual hace aún más interesante el proyecto. Los productores tinogasteños ven con buenos ojos esta alternativa para diversificar la producción del departamento, caracterizada por la vitivinicultura y el olivo, entre las principales opciones.
La quinoa es un cultivo andino que encuentra en Catamarca condiciones muy aptas para su desarrollo, ya que es característico de zonas semi-áridas y exige un bajo régimen hídrico.
Según las estimaciones oficiales, el rendimiento mínimo esperado por hectárea es de una tonelada, que según el acta compromiso firmada esta tarde será abonada a 10 mil pesos cada una. Igualmente, el cultivo tiene posibilidades de ser replantado durante el año, por lo que el negocio para el pequeño productor resulta por demás interesante.
Compromisos
Los productores asistidos con semillas sólo podrán venderle la producción a la empresa Qui-Noa, que actúa como nexo entre la producción primaria y el comprador, que en este caso será el propio Estado provincial. Juan Longo, el empresario que está al frente de la iniciativa, comentó que el proyecto está planteado para abastecer a toda la provincia de Catamarca y a provincias vecinas, y que en esta etapa requiere de un volumen de 300 toneladas. Para ello se prevé instalar un molino harinero en Tinogasta y una planta procesadora de leche que ocuparán alrededor de cuarenta personas. Al respecto, el empresario -conocido por sus inversiones en el rubro del vino- calificó al proyecto quinoa como «un desafío importante para todos». Asimismo, insistió en la necesidad que los productores se organicen, ya que el cultivo necesita poca agua, pero «en el momento justo».