Una masiva concurrencia de público caracterizó el primer día de la Feria Internacional de Turismo (FIT) de América Latina, en el predio porteño de La Rural de Palermo, de la que participan 50 países con unos 1.850 expositores, y que constituye también un paseo cultural que se extendrá hasta el martes próximo.

Cuando a las 14.30 el ministro de Turismo, Enrique Meyer, acompañado por su par de Brasil -país invitado de esta edición-, Gastão Dias Vieira, cortó las cintas de apertura de la feria al público, una larga fila de visitantes esperaba que se abrieran las puertas en la entrada sobre Plaza Italia.

El primer pabellón en colmarse de público fue el de Brasil, que ocupa un lugar privilegiado al estar en el ingreso, donde recibe al público con un gran balón de fútbol que recuerda que este país será sede del próximo Mundial.

Todos sus estados y grandes ciudades cuentan con stands propios que promocionan sus diversos atractivos y, para entretenimiento del público, se puede disfrutar de grupos de música típica, con danzas afrobrasileñas, a cargo de artistas con ropas típicas del país, entre las que se destacan las bahianas con sus anchos y coloridos vestidos y pañuelos en la cabeza.

En el Pabellón Nacional, de manera similar, todas las provincias argentinas, ubicadas por regiones o en forma independiente, también hacen ver su oferta turística y su cultura, lo mismo que ciudades que constituyen centro de la actividad, especialmente en temporada cálida.

Por las numerosas calles es posibles caminar entre gauchos con sus «chinas», con atuendos propios de sus zonas -de diversos diseños y colores-, quienes bailaban en sus puestos para el público.

También circulan y posan para fotos junto a los visitantes las reinas y princesas de fiestas como la de la Nieve, de San Carlos de Bariloche; del Sol, de San Juan; de la Vendimia, de Mendoza, y de los carnavales de Corrientes y de varias localidades de Entre Ríos.

Los ganadores del último Campeonato Mundial de Tango bailan la danza porteña en el stand de la Ciudad de Buenos Aires, aunque deben concertar horario con su vecino de Santiago del Estero, de donde surge con fuerza la música de la chacarera en vivo.

Del espacio de los mendocinos surge una zamba y luego un estridente cuarteto, en tanto un ballet riojano con ropas típicas exhibe también el folclores de esta provincia norteña.

En el límite del pabellón nacional con el sector de Caribe y Centroamérica, Mar del Plata ofrece sus playas y, a pocos metros, hace lo propio Colombia.

Ya en el pabellón internacional, circulan con sus ropas tradicionales parejas y grupos de bolivianos, mexicanos, ecuatorianos y dominicanos, en tanto el stand de Estados Unidos ofrece los platos de mayor demanda en Argentina: Florida, Orlando y Puerto Rico.

En los espacios dedicados a las empresas de turismo de diversos servicios -transporte, hotelería, gastronomía, spa, tours, etc- jóvenes y altas promotoras también luces ropas típicas, aunque claramente for export.

El año pasado, la FIT recibió más de 91.000 visitantes y, aunque esta tarde aún no se difundieron datos de los ingresos, los organizadores son optimistas en cuanto a superar ese número, lo mismo que respecto de los 33.249 profesionales del turismo que se hicieron presentes en esa edición.

El eje de esta feria es el contacto directo de los principales operadores del turismo local e internacional con todos los actores del sector, para actualizar e impulsar sus ofertas turísticas.