La figura de Boca en la victoria sobre San Lorenzo confesó que Román lo saludó tras el partido. «Que dijera que soy su sucesor, es un orgullo», sostuvo el volante juvenil

Leandro Paredes vivió su tarde soñada el pasado sábado. El mediocampista recibió su primer baño de fama, no solo por convertir dos de los goles con los que Boca le ganó por 3-1 el clásico a San Lorenzo, sino por haberse convertido en la manija del equipo en el momento en que más lo necesitaba y cuando su DT, Julio Falcioni, era más cuestionado que nunca por el nivel futbolístico del conjunto.

Tras su gran actuación, y en medio de todos los saludos y reconocimientos, Paredes reconoció que Juan Román Riquelme lo felicitó por mensaje de texto.

Este hecho se produjo luego de que el “Diez”, en la conferencia de prensa que dio al sellar su salida del conjunto “Xeneize”, lo apuntara como su sucesor en la creación. «Para mí, que Riquelme dijera que soy su sucesor es un orgullo y no me lo voy a olvidar nunca en mi vida porque lo afirmó antes de que empezara mi carrera», dijo Paredes, de 18 años.

Al hablar de su gran tarde en La Bombonera, de la que se fue ovacionado por la hinchada, comentó que sintió «una felicidad terrible» por concretar «lo que sueña todo jugador en un clásico: entrar y convertir».
«Adentro de la cancha se me puso la piel de gallina. El DT nos dijo a los chicos que nos divirtiéramos porque la responsabilidad era de los grandes. Los referentes del plantel nos dieron su respaldo y eso también fue importante», concluyó.