Mirtha Legrand estuvo en Mundo Casella, el ciclo de entrevistas que conduce Beto Casella en C5N. Habló de la posibilidad de regresar con los almuerzos, sus comienzos en el cine y recordó a Daniel Tinayre.

En una extensa charla con el periodista tocó todos los temas. Lo primero que aclaró fue que prefiere no revelar su edad. «El día que lo cuente voy a hacer una reunión con toda la gente que me rodea, va ser el día que me retire», afirmó.

Su carrera comenzó en el cine junto a su hermana gemela Goldie, quien es además su gran amiga y consejera. «Cuando éramos pequeñas mi padre nos sentaba en su rodilla y se preguntaba ‘¿cuál es mi gordita y cuál mi chiquita?'», rememoró.

«Siempre en las películas yo hacía de pobre y mi hermana de rica, trabajaba para que ella sea famosa en las historias», bromeó al recordar los papeles que le tocaban interpretar en la pantalla grande.

Luego de su paso por el cine, Mirtha Legrand recibió la propuesta de la mano de Alejandro Romay para conducir el ciclo que le cambiaría la vida. «Fue muy cariñoso conmigo, él tuvo la idea de los almuerzos juntos a Samuel Yankelevich».

«Con Amelia Bence nos habían invitado a participar de un programa benéfico en televisión. Cuando estábamos en el estudio, hago un comentario: ‘qué lindo sería hacer algo así'», narró la diva. Al día siguiente recibió un llamado, era Romay ofreciéndole ser conductora.

«‘Hemos pensado en que hagas un programa con invitados, se va llamar Almorzando con las estrellas’, me dijo y le contesté que tenía que hablarlo con Daniel Tinayre, quien me alentó para hacerlo», completó.

Lo que siguió fue una experiencia que marcó un antes y un después en la televisión y en su carrera, era la primera vez que se hacía algo así. «El primer día sirvieron pollo, pedí cambiar la comida y salió todo medio hogareño», contó.

Al finalizar la primera emisión fue a casa de una amiga y pensó que había sido bajo el rating pero Romay se comunicó con ella conforme con el resultado, Almorzando con las estrellas había marcado un número récord de audiencia.

Sin embargo, no todo fue felicidad en la vida de la diva, años más tarde sufrió las pérdida de su esposo Daniel Tineyre, quien fue el productor que descubrió su talento para la actuación y le dio grandes papeles en el cine.

«Al día siguiente salí con Juan Carlos Calabró y su mujer a cenar, cuando volvía a mi casa, abrí la puerta, encendí las luces y dije ‘esto es la soledad'», manifestó de quien aseguró fue el gran amor de su vida y a quien le debió toda su fidelidad.

Por otro lado, opinó de la protesta del 8N: «Me parece que el gobierno se tiene que dar cuenta de que la gente está en desacuerdo con muchas cosas pero no por eso son enemigos. Es una manifestación, antigubernamental pero eso es la democracia».

Si bien de cuestiones políticas prefirió no hablar, mencionó: «Los Kirchner fueron muy amables conmigo y yo con ellos, después empecé a ver cosas que no me gustaban».

Sobre el final, resaltó sus ganas de regresar con su clásico programa. «Volvería con los almuerzos, han sido muy importantes en mi vida, quisiera darles el final que se merecen», destacó.  Y sostuvo que también tiene la idea de hacer un ciclo repasando anécdotas del cine junto a grandes figuras que actuaron con ella como invitados.

Por último, confesó que durante muchos años «me he refugiado mucho en la religión». «Soy una persona de fé, no voy a misa pero rezo todo el tiempo. Mi vida es milagrosa», sentenció.