La mitad de la población del país todavía no tiene en sus hogares cloacas ni gas de red, de acuerdo con los datos del Censo 2010, difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
En 2010, el 51,2% de los habitantes tenía disponibilidad de gas de red en sus hogares, otro 48,8% tenía cloacas y un 82,6%, agua corriente. En 2001, el 46,4% de las personas tenía gas, el 42,5%, cloacas y el 78,4%, agua potable de red, lo que da cuenta de un crecimiento lento.
Más lento aún es el crecimiento en las provincias, en cuanto a las conexiones de gas natural. En este orden difundieron que, en la ciudad de Buenos Aires, el 90,2% de la población tiene gas natural (en 2001, el 92,7% del total lo tenía). En la provincia de Buenos Aires, el 60,7% accede al fluido. En el mayor distrito del país, el acceso al gas se incrementó un 20,7% entre censo y censo. La expansión más importante se dio en Entre Ríos, donde la cantidad de personas con gas de red se incrementó un 149%. Sin embargo, allí tiene gas el 22,3% de los habitantes. En San Luis, el 95,6% de los habitantes tiene gas, pero en Santiago del Estero y en Catamarca, sólo el 18,8% y el 17%, respectivamente.
Según el Ministerio de Planificación, la expansión de los servicios fue más significativa al medirla por vivienda y no por habitantes. Así, la cantidad de hogares con cloacas creció 36% (de 4,7 millones de hogares a 6,5 millones) y alcanzó el 53,8% del total, informaron voceros del área que conduce Julio De Vido. Según Enargas, existen en el país 7,6 millones de usuarios (u hogares) con gas, con una expansión del 31% desde 2003. Al cruzar esa información con la cantidad de viviendas informada por el Censo (11,3 millones), el servicio alcanzaría al 67,3% de las casas del país.
Al igual que hace una década, el acceso a los servicios públicos es dispar por regiones y provincias. Incluso quedan cuatro provincias sin red de gas natural: Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa.
El Gobierno sostiene que esa situación se saldará con la construcción del Gasoducto del Nordeste Argentino (GNA), con el que se traerá fluido desde Bolivia. El proyecto, que se había presentado en 2006, fue relanzado en septiembre último y demandaría una inversión de u$s1.500 millones.
Mientras, en la provincia las esperanzas están puestas en la obra del gasoducto Chumbicha – Capital, lanzada recientemente por la gobernadora Lucía Corpacci.
Esta obra podrá revertir las cifras del INDEC ya que beneficiará a unos tres mil habitantes; si bien la carencia es mayor, es el primer paso para terminar con la falta de obras en gas que llevan años en la provincia.