La oleaginosa descendió ayer otro 3% y se ubicó en u$s516 la tonelada. Impactó en el precio el último informe del Departamento de Agricultura de los EEUU. Los analistas estiman que aún no tocó su piso

Una mayor oferta global activó ventas masivas y la soja bajó ayer 3,2 por ciento en el Mercado de Chicago. Marcó así una caída de 21 por ciento en los últimos 70 días.

La oleaginosa había registrado un precio tope máximo de 650 dólares por tonelada a principio de septiembre, en el mercado de los Estados Unidos y referencia mundial.

Para los contratos pactados a enero 2013, la soja terminó a 516 dólares por tonelada, intensificando su recorrido bajista de los últimos días, lo que complica a los productores y al Estado, que recibe 35% del precio vía retenciones.

La retracción en el mercado internacional contagió a los negocios en la Bolsa de Rosario, donde el poroto retrocedió 4,6%, hasta 1.850 pesos o 386,8 dólares la tonelada.

El nuevo retroceso se verificó tras un informe de mayor oferta del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), que indicó que «las existencias mundiales alcanzarán los 60 millones de toneladas antes de la cosecha en el Hemisferio Norte de 2013, 4,3 por ciento más que lo previsto en octubre«.

La proyección sobre la cosecha supera a la esperada por los operadores de Chicago que la habían situado en 57 millones de toneladas. A pesar de las malas condiciones climáticas en varios países productores, se estima que los rendimientos incrementen los stocks finales de la oleaginosa.

Este marco es visto con preocupación por los analistas, quienes coincidieron en que aún no se llegó al piso y la oleaginosa podría ubicarse por debajo de 510 dólares en las próximas jornadas, dada la salida de inversores y fondos especulativos en el mercado de referencia de Chicago, tras el informe del USDA.

El organismo mantuvo las estimaciones de la cosecha argentina de soja en 55 millones de toneladas, y a contramano de lo que esperaban los operadores, provocó una caída de precios en los commodities.

Por su parte, el informe del Departamento de Agricultura de los EEUU muestra un buen estado de las cosechas, lo que hizo caer los precios del maíz y el trigo. El maíz cede 0,77% hasta los 288,57 dólares por tonelada, mientras que el trigo retrocede un 1,04%, hasta los 322,34 dólares.